El fútbol inglés tiene su tercer y último pasajero para la máxima categoría. En una definición dramática y cargada de tensión en el mítico estadio de Wembley, Hull City derrotó 1-0 al Middlesbrough en la final del repechaje de ascenso y jugará en la Premier League la próxima temporada.

En un partido chato y con muy pocas situaciones de gol, el Boro manejó los hilos del juego y dominó las acciones. Sin embargo, cuando la prórroga parecía un destino inevitable, apareció el goleador de los Tigers.

Oliver McBurnie empujó la pelota a los 95 minutos (90+5') y desató la locura de media ciudad que se trasladó a Londres. De esta manera, el delantero escocés coronó un año brillante tras haber finalizado como el segundo máximo artillero del Championship.

El club, que finalizó en la sexta posición durante la fase regular del campeonato, logró el último boleto al reducido y rompió todos los pronósticos. Con este triunfo, se reencontrarán con la elite de la Premier League, una categoría que abandonaron con su doloroso descenso en 2017.

De esta manera, el Hull City se suma al Coventry y al Ipswich (primer y segundo puesto del Championship, respectivamente), completando los tres ascensos directos que formarán parte de la temporada de la Premier League.