El escenario abierto en Venezuela tras la captura del presidente Nicolás Maduro trae una senda de oportunidades de crecimiento para la economía colombiana. En esa idea han coincidido este sábado Bruce Mac-Master, director de la ANDI; Luis Felipe Quintero, representante de la Cámara colombo-venezolana, y Oliver Wack, director regional de Control Risk, durante una conversación en el marco de la segunda edición del Festival del Pensamiento de Prisa Media, realizado en Santa Fe de Antioquia entre el 21 y el 23 de mayo. En el panel La Venezuela post-Maduro: oportunidades y riesgos para Colombia, moderado por María Martín, corresponsal de EL PAÍS para la región Andina, Mac Master celebró la caída del dictador: “Es una muy buena noticia que Maduro ya no esté”, dijo entre aplausos. “Es un régimen bastante menos autocrático, menos autoritario, que el anterior, porque se sienten con un jefe, pero sigue siendo un régimen. Allá no ha vuelto la democracia”. La cabeza del gremio de empresarios colombianos reconoció las oportunidades de crecimiento, pero fue cauteloso con los peligros en la falta de reglas claras para los inversionistas extranjeros. “Puede haber un incremento significativo en el mercado y en la actividad económica, sobre todo para las empresas colombianas que quieren exportar sus productos. Sin embargo, antes de entrar hay que revisar con mucho cuidado los términos cambiarios, regulatorios, normativos y de seguridad”.Los últimos datos del DANE sobre comercio binacional entre Colombia y Venezuela muestran que las exportaciones e importaciones llegaron a 255,1 millones de dólares en el primer trimestre de este 2026, una disminución del 8,4 % frente a igual periodo del 2025. De ese total, las exportaciones de Colombia a Venezuela en el trimestre sumaron US$229,8 millones, una reducción del 7,2 % con relación al mismo periodo del 2025. Las importaciones desde Venezuela a Colombia, en el mismo trimestre, fueron US$25,3 millones, para una caída del 18 %. Este panorama está muy lejos de los mejores momentos de la relación comercial entre ambas naciones. Sin embargo, dicen los expertos, puede aumentar en los próximos meses gracias a los cambios en el Gobierno chavista. Quintero, que estuvo hace pocos meses en Caracas, está de acuerdo en que el panorama se ha transformado para bien. “Los venezolanos recuperaron la sonrisa. Hay entusiasmo”, aseguró ante la pregunta de cómo está el ánimo al otro lado de la frontera. El representante de la Cámara colombo-venezolana insistió en lo que llama optimismo cautelar. “Ha habido un cambio fundamental en la ley de hidrocarburos y en la ley de minería que abre las puertas a la inversión extranjera en la Franja del Orinoco”. De acuerdo con los estudios geológicos, ese territorio tiene grandes reservas de tierras raras necesarias para la transición energética y puede ser un nuevo foco de desarrollo.Además de estos cambios internos en las leyes venezolanas, las decisiones recientes de Estados Unidos de otorgar licencias de explotación a empresas multinacionales son claves para incentivar la inversión. “El Departamento de Estado de EE UU ha sacado de la lista Clinton a los bancos con participación estatal de Venezuela. Esto permitirá regularizar las relaciones financieras con otros países”, dice Quintero. Concluye también que el regreso de exploración minera y petrolera al vecino país es una posibilidad significativa para las empresas colombianas. “Pueden vender productos y prestar servicios a las grandes empresas internacionales. Ya hay una compañía de tuvos que hace negocios con Chevron”, explica. Oliver Wack, de Control Risks, no está de acuerdo con Mac Master en la idea del cambio de régimen, pero coincide en que en el nuevo escenario se abren ventanas de negocios. “Solo cambiaron a la cabeza a la marioneta. Hoy hay alguien más inteligente, pero es el mismo régimen en todas sus facetas que se ha atornillado en el poder hace 26 años”, dice Wack. Insiste, sin embargo, en que el potencial económico se desliga de una transformación democrática. Mac Master también cuestionó el hecho de que aún no haya garantías jurídicas para la inversión por el aplazamiento de elecciones libres. “A Estados Unidos no parece interesarle la democracia en Venezuela”, dijo quien también fue alto funcionario del Gobierno de Juan Manuel Santos. Y concluyó su intervención con una hipótesis sobre la captura de Maduro. “Lo del 3 de enero era un paso previo para poder atacar a Irán. Trump necesitaba tener el control del petróleo en Venezuela para poder enfrentarse a Irán”. Quintero, por su parte, reconoció que, a pesar de que aún hace falta un largo camino para que el vecino país recupere la democracia plena, la situación actual ya puede incentivar el empleo para los profesionales colombianos. “Hay muchas empresas en Venezuela que no tiene capital de trabajo ni recurso humano. Eso puede ser una oportunidad de trabajo para muchos colombianos en el proceso de reconstrucción de la economía”. Contó también que 25 empresas de distintos sectores acordaron reunirse en junio disminuir las incertidumbres.
Escenarios en la Venezuela post Maduro: “Es una gran oportunidad de crecimiento para los empresarios colombianos”
Bruce Mac-Master, director de la ANDI; Luis Felipe Quintero, representante de la Cámara colombo-venezolana, y Oliver Wack, director regional de Control Risks, conversan en el Festival del Pensamiento de Prisa Media












