En la nueva carrera espacial, con China y EEUU compitiendo por construir una base permanente en la Luna, la pregunta ya no es solo qui�n llegar� primero, sino qui�n decidir� las reglas y c�mo se aprovechar�n sus recursos. Los planes de ambas potencias para construir asentamientos permanentes plantean un desaf�o jur�dico internacional en lo que respecta a la propiedad de los cuerpos celestes. �De qui�n ser� la Luna? En teor�a, de nadie. O, al menos, eso es lo que recogi� con vocaci�n universal el Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de 1967 -tambi�n conocido como Tratado del Espacio Exterior-, que sigue siendo el principal marco jur�dico del derecho internacional espacial.Adem�s de prohibir a cualquier gobierno la reivindicaci�n de la soberan�a de la Luna u otro cuerpo celeste al considerarse patrimonio com�n de la humanidad, se veta la colocaci�n de armas nucleares o de destrucci�n masiva en la �rbita de la Tierra, en la Luna o en cualquier otro cuerpo. Tampoco se permite realizar maniobras militares o establecer bases militares. Rusia lo ratific� y China lo firm�, pero no lo ha ratificado."El Tratado del Espacio Exterior es el texto m�s relevante que ha habido en materia espacial, puso las bases para la d�cada de los 60 pero ya no sirve. Hay que hacer una nueva regulaci�n porque la situaci�n del espacio ahora es, en cierto modo, alegal. Era como cuando no exist�a una reglamentaci�n para el CO2", sostiene Juan Carlos Cort�s, director de la Agencia Espacial Espa�ola y presidente del Consejo de la ESA.Adem�s del texto de 1967, en las siguientes d�cadas se firmaron otros cuatro tratados: el Acuerdo sobre salvamento y devoluci�n de astronautas y la restituci�n de objetos lanzados al espacio ultraterrestre de 1968; el Convenio sobre la responsabilidad internacional por da�os causados por objetos espaciales de 1972; el Convenio sobre Registro de objetos lanzados al espacio de 1976; y el Acuerdo que debe regir las actividades de los estados en la Luna y otros cuerpos celestes de 1979. Este texto, llamado tambi�n Tratado de la Luna, entr� en vigor en 1984 pero no fue ratificado por Estados Unidos, Rusia o China.Por otro lado, ni Rusia ni China se han adherido a los denominados Acuerdos Artemis que EEUU impuls� en 2020 con el objetivo de promover una exploraci�n pac�fica del espacio en beneficio de la humanidad. Paraguay se acaba de convertir en el pa�s n�mero 67 que se adhiere a este tratado pol�tico no vinculante jur�dicamente y que se basa en el Tratado sobre el espacio ultraterrestre de 1967.Los Acuerdos Artemis, firmados tambi�n por Espa�a, establecen principios de cooperaci�n para futuras misiones de exploraci�n y explotaci�n civil con fines pac�ficos en la Luna, en Marte y en cualquier cometa o asteroide del Sistema Solar. Su cumplimiento, sin embargo, es voluntario.Para saber m�sPor ello, en la pr�ctica, la situaci�n es ambigua y deja a la Luna en una suerte de limbo legal, abriendo el debate jur�dico sobre c�mo se explotar�n los recursos que alberga -agua en forma de hielo, helio-3 y diversos minerales- y a qui�n pertenecen. Hace una d�cada, por ejemplo, EEUU aprob� una pol�mica ley nacional que reconoc�a el derecho de sus ciudadanos a poseer los recursos de cuerpos celestes que exploten en el futuro.Y ello, pese a que el Tratado del Espacio Exterior de 1967 establece que "la exploraci�n y utilizaci�n del espacio ultraterrestre [...] deber�n hacerse en provecho y en inter�s de todos los pa�ses, sea cual fuere su grado de desarrollo econ�mico y cient�fico". Es interpretable si este texto veta o permite que un pa�s o empresa que invierta en la tecnolog�a necesaria para obtener esos recursos en la Luna pueda aprovecharse de ellos.La ley europea del espacioLa propiedad de los recursos de los objetos celestes no es el �nico aspecto que se intenta regular. A medida que crece la econom�a espacial surgen muchas otras cuestiones sobre los lanzamientos, las redes de sat�lites, los servicios en �rbita o la basura espacial. En ese sentido, Europa est� actualmente elaborando la Ley Espacial de la UE (EU Space Act), propuesta por la Comisi�n Europea el pasado mes junio con el objetivo de impulsar el acceso al mercado de las empresas europeas, reducir la burocracia y reforzar la seguridad espacial.Este texto legislativo no pretende reemplazar las leyes nacionales que regulen cuestiones vinculadas al espacio, sino armonizar la seguridad, la sostenibilidad (basura espacial) y la resiliencia (ciberseguridad) para que Europa funcione como un solo mercado espacial.Seg�n Juan Carlos Cort�s, "hace falta tambi�n una ley mundial". Una regulaci�n internacional ayudar�a a que todos los pa�ses se comprometan a no generar basura espacial pues actualmente no hay obligaci�n de establecer medidas para asegurar que los sat�lites se desintegren al final de su vida �til o se sit�en en una zona que no suponga un peligro para otros artefactos. "Nos preocupa mucho la sostenibilidad en el espacio. Ahora mismo hay 14.000 sat�lites y la cifra va a seguir increment�ndose. Va a haber una saturaci�n del espacio y hay que regular", se�ala Juan Carlos Cort�s.Espa�a, por su parte, tambi�n est� desarrollando su propia ley espacial. Seg�n Cort�s, se trata "de una ley muy compleja, pues hay que regular muchos aspectos", y "est� totalmente alineada con la ley europea que se est� discutiendo"."En Espa�a necesitamos una ley espacial para dar seguridad jur�dica porque nuestro pa�s ha cambiado mucho. Ahora hacemos sat�lites, los operamos, tenemos un lanzador y eso nos obliga a tener un marco jur�dico que d� coherencia a todo ello", argumenta el m�ximo responsable de la Agencia Espacial Espa�ola.No todos los pa�ses europeos cuentan con una ley espacial nacional. Actualmente la tienen 13 naciones, entre las que figuran Francia, Alemania, Italia, Portugal, Reino Unido o B�lgica. Tambi�n cuentan con ella Estados Unidos, China, Jap�n, Rusia y Emiratos �rabes Unidos."La posici�n de Espa�a aconseja tenerla porque somos la cuarta econom�a en el espacio y nuestro papel es muy relevante. Tenemos un sector espacial muy activo, dos operadores de sat�lites y la necesitamos", resume Cort�s.