Sos joven, no apuestes. No van a ir en cana. Tapia, Tovigino, Víctor Blanco, expresidente de Racing, el empresario Javier Faroni, entre otros procesados por “apropiación indebida”. Impuestos, recursos rapiñados a la seguridad social, PAMI, jubilados, estimados en más de 19 mil millones de pesos. Más los millones de dólares lavados en empresas off shore, propiedades, autos, hoteles, choreos vinculados. No van a ser condenados. Los verás entrar, salir de los tribunales, pero no quedar adentro. Ponele que los dejan “en supenso”, que devuelven algo, pagan multa. Hasta ahí. Pasá, en esta mano. Esperá otra del destino. Hay fiscales todavía. Antes, Strassera, Moreno Ocampo, contra los comandantes de la dictadura militar asesina. Ahora, Luciani, Mola, Stornelli, Fabiana León, contra los criminales civiles que dejan un tendal de muertos vivos. No te sumes ya a la generación “des”. Descreída, desengañada, desamparada, destratada, desilusionada, decepcionada, despiadada crítica del sistema. La que no reconoce, ni admite, su parte de responsabilidad en la elección de los desalmados que llegaron al poder. La ves segura, de la boca del caballo, pero no. El juez, Diego Amarante, que prohibió a Tapia la salida del país, le permite irse esta semana al Mundial, a la final de la Champions en Budapest, si deposita una caución de 30 millones de pesos. Qué necesidad de arriesgar tus pocas monedas de inocencia frente a semejante propina que ponen sin dudar. La balanza se inclina con favores, cargos, viajes, fajos de billetes que pesan. Ni siquiera los cuentan.
Parece joda, pero no
¿Qué pasó con el caso del “chocolate” Rigau, detenido mientras cobraba la de los ñoquis de la legislatura de la provincia? ¿Con el “bandido” Insaurralde? ¿Qué se sabe del negocio de comisiones, peajes, sobornos, que armaron con los permisos de importación cuando había cepo?











