Limpiar un PC con una aspiradora no es lo más seguro: puede generar electricidad estática y afectar componentes sensibles. (Imagen Ilustrativa Infobae)Utilizar una aspiradora para limpiar los componentes de un PC no es la opción más segura: la succión y, sobre todo, la acumulación de electricidad estática pueden dañar piezas internas sensibles.El portal especializado Tom’s Hardware advierte que puedes acumular fácilmente electricidad estática, lo que puede perjudicar el ordenado”. PUBLICIDADEn su lugar, recomienda usar un compresor o una lata de aire comprimido y limitar la presión a 3 bar como máximo para reducir el riesgo de daño accidental.Es preferible que el equipo esté apagado, desconectado de la corriente y que el usuario descargue la estática antes de empezar (por ejemplo, tocando una superficie metálica sin pintura). PUBLICIDADLa succión también puede aflojar conectores, mover cables o dañar piezas pequeñas si se acerca demasiado. (Imagen Ilustrativa Infobae)Además, conviene aplicar el aire en ráfagas cortas y mantener cierta distancia para no forzar ventiladores ni desplazar conectores.Limpiar un PC de forma segura empieza por cortar la energía. Apaga el equipo, desconéctalo de la corriente y, si es un portátil, retira la batería si es extraíble. PUBLICIDADEspera unos minutos para que se descarguen los componentes y trabaja en una superficie firme, sin alfombras, para reducir el riesgo de electricidad estática.Antes de tocar el interior, descárgate tocando una parte metálica sin pintura o usa una pulsera antiestática. PUBLICIDADEl flujo de aire puede hacer girar ventiladores a alta velocidad y desgastarlos. (Imagen Ilustrativa Infobae)Abre el gabinete y retira el polvo con aire comprimido en ráfagas cortas, manteniendo la boquilla a distancia. Si usas compresor, controla la presión: una presión excesiva puede dañar ventiladores o mover cables. Evita la aspiradora dentro del gabinete: puede generar estática y, por su succión, forzar piezas delicadas.PUBLICIDADSujeta los ventiladores con un dedo o un palito para que no giren a alta velocidad mientras soplas aire, ya que pueden degradarse o generar corriente. Para suciedad adherida, usa un pincel suave y seco; en zonas puntuales, un paño de microfibra apenas humedecido con alcohol isopropílico, sin goteos. Al terminar, revisa conexiones, cierra el gabinete y vuelve a enchufar. Limpia cada tres a seis meses según polvo y mascotas.PUBLICIDADEs preferible retirar el polvo con aire comprimido en ráfagas cortas y un pincel suave, con el equipo apagado y desconectado. (Imagen Ilustrativa Infobae)Alargar la vida útil de un PC depende de tres frentes: temperatura, almacenamiento y mantenimiento. En primer lugar, controla el calor. Limpia el polvo del gabinete cada tres a seis meses, verifica que los ventiladores giren sin ruido y asegúrate de que el flujo de aire no esté bloqueado por cables. Si el equipo se recalienta, renueva la pasta térmica cuando corresponda y evita usarlo en superficies que tapen rejillas, sobre todo en portátiles.PUBLICIDADEn segundo lugar, cuida el almacenamiento. Mantén al menos 15%–20% del disco libre para que el sistema trabaje con margen. Para cuidar un PC, mantén una buena ventilación y limpia el polvo del gabinete cada tres a seis meses. (Imagen Ilustrativa Infobae)Si usas HDD, desfragmenta solo ese tipo de disco; si tienes SSD, evita la desfragmentación y activa funciones como TRIM. Haz copias de seguridad periódicas y protege la información con un antivirus confiable y actualizaciones al día.PUBLICIDADTercero, mejora la estabilidad eléctrica. Conecta el PC a un regulador o UPS para evitar daños por picos de tensión y apagones. Apaga correctamente, no cortes la energía de golpe y revisa la fuente si aparecen reinicios o ruidos extraños.Por último, evita el “uso extremo” innecesario: no sobrecargues el equipo con programas al inicio, limita procesos en segundo plano y monitorea temperaturas. Un mantenimiento simple y constante prolonga la vida del hardware.Controla el almacenamiento y la temperatura: deja espacio libre en el disco y monitorea el calor para evitar sobrecalentamientos. (Imagen Ilustrativa Infobae)Cuidar la batería de un portátil exige controlar temperatura y hábitos de carga. Evita el calor: no lo uses sobre mantas y mantén libres las rejillas de ventilación. Para el uso diario, procura moverte entre 20% y 80% de carga y evita descargas completas frecuentes. Si trabajas siempre enchufado, revisa si el fabricante ofrece un “modo conservación” que limite la carga máxima. Reduce brillo y cierra apps en segundo plano para disminuir el consumo.