Francesc PeirónNueva York. Corresponsal 22/05/2026 23:22 Actualizado a 23/05/2026 00:07 El fin de una era, no solo de un programa. Después de más de 1.800 entregas a lo largo de once años, el Late Show de Stephen Colbert llegó a su fin en la CBS la noche del jueves, cancelado por su disidencia frente al poder absolutista del presidente de piel fina Donald Trump.Fue una fiesta, “de cancelación a cancelebración ”, como lo resumió The New York Times .“Quiero que sepan que hacer este programa para ustedes ha sido una alegría para nosotros; de hecho, llamamos a este programa la máquina de la alegría , ¿de acuerdo?”, remarcó en su monólogo de arranque.Tras hora y media de sorpresas, el final llegó con una canción simbólica. Colbert, de 62 años, deseaba que el invitado para cerrar fuera León XIV, el primer Papa estadounidense. Pero como el Pontífice se negó a salir de su camerino porque no le habían proporcionado el tipo correcto de aperitivos, especialmente perritos calientes, le sustituyó todo un dios de la música: Paul McCartney.Lee tambiénMuchas cosas han pasado desde que Colbert tuvo su primer­ invitado hace más de una década –George Clooney– y el último, el sir de Liverpool.El anfitrión se unió al invitado para entonar el clásico de los Beatles Hello, goodbye . De esta manera, se acabó su recorrido desde septiembre del 2015, si bien el camino empezó hace 33 años, cuando David Letterman, que emigró de la NBC ala CBS para ejercer de heredero del mítico Johnny Carson,le entregó el testigo a Colbert.El teatro Ed Sullivan, en el medio Manhattan, se llenó mientras que en la calle numerosos fans se manifestaron a favor de la libertad de expresión.Cuando el pasado junio anunció que el 21 de mayo del 2026 se acabaría el show, no hubo dudas que detrás estaba el deseo de Trump. Hacía unos día que Colbert había criticado a los nuevos dueños de la CBS –Paramount Skydance, de los Ellison, padre (Larry) e hijo (David)–, aliados de Trump. Dijo que se quedaron con el negocio gracias “a un gran chantaje”.La cadena aludió a la caída de audiencia. Nadie se creyó esa excusa. Aunque es cierto que estos programas han perdido público en la era del streaming, Colbert seguía en cabeza.Trump mantiene una guerra abierta con todos estos comediantes (salvo los de la Fox, si bien resulta difícil aplicarles el calificativo de comediantes) porque son capaces, desde la mofa y la sátira, de desnudar al aspirante a rey.Su despedida se convirtió en un acto de reivindicación y, sobre todo, de amistad y amor con la presencia de cinco de sus colegas de escenario y competidores: Jon Stewart, Jimmy Kimmel, Jimmy Fallon, Seth Meyers y John Oliver.Después de emitir un vídeo de momentos históricos del programa, su monólogo se vio interrumpido por las apariciones de Bryan Cranston, Paul Rudd y Tim Meadows.Eso solo fue el aperitivo del que iba a ser, según su autor, un programa más. Por ahí pasaron Tig Notaro, Ryan Reynolds, Neil deGrasse Tyson, Jon Batiste o Elvis Costello.“Es fantástico volver aquí”, dijo McCartney en la última entrevista sobre el teatro Ed Sullivan, donde actuó con los Beatles en 1964. “Es como dices, siempre recuerdo a las chicas del balcón”.