El uso de tarjetas débito y crédito para ingresar al transporte público gana terreno en Colombia. Felipe Acevedo, presidente de CCO Credibanco, explica cómo los pagos abiertos están cambiando la forma en que los usuarios acceden al transporte masivo y usan servicios financieros en su día a día. Cali es hasta ahora el caso más avanzado del país: el MIO ya permite el ingreso con tarjetas bancarias, sin necesidad de adquirir una tarjeta exclusiva del sistema. ¿Cómo avanza Colombia en la implementación de pagos abiertos en el transporte?FELIPE ACEVEDO: CCO Credibanco viene trabajando en la digitalización de los pagos de sistemas de transporte masivo en Colombia desde hace más de siete años. Tenemos a Manizales en producción en las estaciones del cable y pilotos en Bogotá, Pereira y Armenia; y en Cali ya está implementado al ciento por ciento. Vamos por buen camino. Felipe Acevedo, presidente de CCO Credibanco. Foto: CCO Credibanco-API¿Hacen seguimiento para identificar cuántos usuarios están pagando con medios diferentes a la tarjeta del sistema?F.A.: Desde que arrancamos en estas ciudades, CCO Credibanco ha registrado más de 3 millones de transacciones realizadas con pagos abiertos; es decir, con tarjetas de cualquier entidad franquiciada, que sirven no solo para el transporte masivo, sino para pagar en cualquier comercio. En Cali llevamos más de seis meses con el sistema funcionando y la respuesta de los usuarios ha sido positiva. El año pasado se registraban 8.000 transacciones diarias; en abril de este año cerramos con cerca de 20.000. Eso representa alrededor del 6 por ciento de las transacciones totales.MIO de Cali. Foto: Alcaldía de CaliMuchos usuarios temen usar tarjetas débito o crédito para pagos pequeños, como el del transporte. ¿Cómo se promueve ese cambio de hábito?F.A.: Colombia es un país con una cultura muy arraigada del efectivo. Según el Banco de la República, cerca del 80 por ciento de las transacciones en el país se hacen en efectivo. Por eso, habilitar pagos digitales en el transporte no solo facilita el acceso al sistema, sino que crea una nueva cultura de pago y dinamiza el comercio.Desde que arrancamos en Cali hemos visto más de 33.000 tarjetas nuevas, con las que se han realizado más de medio millón de transacciones. Lo interesante es que usuarios que antes hacían cuatro transacciones mensuales en promedio hoy hacen cerca de ocho, precisamente porque empezaron a usar la tarjeta en el transporte. Eso genera hábito y, además, un efecto secundario: cuando la persona baja del bus, también usa la tarjeta en los comercios cercanos.¿Cómo se refleja ese efecto en el comercio?F.A.: A la fecha, hemos visto un incremento del 7,6 por ciento en el uso de tarjetas en categorías comerciales que rodean las rutas del transporte. Eso contribuye a la bancarización, la digitalización y la formalización de los comerciantes. En cigarrerías y dulcerías de Cali ubicadas cerca del MIO, por ejemplo, las transacciones con medios de pago digital aumentaron más del 37 por ciento y 103 por ciento, respectivamente. A medida que aumente la adopción en el MIO, esta cifra crecerá significativamente.¿Qué tarjeta prefieren los usuarios para pagar el transporte: débito o crédito?F.A.: En Colombia el mercado es mayoritariamente débito, y el MIO de Cali no es la excepción: el 75 por ciento de las transacciones se hacen con tarjeta débito.Movilidad inteligente para Colombia:
Una tarjeta para todo, también para el bus: así cambió el transporte público en Cali
Pagar el transporte público con la tarjeta del banco ya es realidad en Cali. El modelo avanza en otras ciudades y podría ser estándar en tres o cuatro años.















