Al celebrar en noviembre del año pasado la victoria electoral que lo convertía en alcalde, Zohran Mamdani pronunció estas palabras: “Nueva York seguirá siendo una ciudad de inmigrantes, construida por inmigrantes e impulsada por inmigrantes. Y, a partir de esta noche, liderada por un inmigrante”. El joven político demócrata, nacido en Uganda en una familia de migrantes musulmanes procedentes de la India, se dirigía entonces al presidente Donald Trump. Medio año más tarde, Mamdani ha decidido elevar las medidas para proteger a los inmigrantes que en Nueva York han visto cómo aumenta la presión de las fuerzas migratorias sobre las que manda el Gobierno federal, es decir, Trump. Mamdani ha reclamado a las agencias de Nueva York que aumenten los esfuerzos para proteger a la población inmigrante de las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, más conocido como el ICE. La idea es impulsar el modelo de Nueva York como ciudad-santuario, como otras que existen en Estados Unidos, donde esté prohibida la cooperación entre la administración local con las agencias federales de deportación. La decisión llega después de que un informe encargado por el Ayuntamiento mostrara este viernes un fuerte incremento en el número de operaciones realizadas por el temido ICE durante el segundo mandato de Trump. Entre el 20 de enero de 2025 y el 10 de marzo de este año, la policía migratoria ha arrestado en la ciudad a 5.567, un 71% más que en el mismo periodo durante el anterior Gobierno del demócrata Joe Biden.Con esta decisión, Mamdani eleva algunos grados la temperatura de las relaciones entre Nueva York y Washington, que en estos casi cinco meses de alcalde han sido sorprendentemente buenas. Las dos visitas del político socialista demócrata al Despacho Oval de la Casa Blanca se han saldado con grandes sonrisas y encendidos halagos de Trump hacia Mamdani. La decisión del Ayuntamiento de Nueva York llega después de que varias organizaciones a favor de los derechos de los migrantes hubieran avisado de los riesgos de colaborar con las agencias federales de inmigración. Mamdani ha reclamado al departamento de policía que, a partir de ahora, cuando reciban una llamada en la que se les alerte de la presencia de las autoridades migratorias, se le notifique a la jefatura y a un equipo legal y se envíe a una patrulla al lugar de los hechos. En diciembre pasado, los responsables de investigación de Nueva York publicaron un informe que mostraba cómo un agente de policía de la ciudad había ayudado a las fuerzas del ICE compartiendo información con ellos sobre el paradero de una persona buscada. Esta actitud contrasta con el ambiente liberal de la ciudad, donde en algunos establecimientos se ven carteles o chapas con el lema ICE out (Fuera ICE).“Sabemos que esto no es solo el caso que muestra que siempre hay alguna manzana podrida. Hace falta más que un fuerte cambio en la política”, asegura a The New York Times Rosa Cohen-Cruz, directora de inmigración de Bronx Defenders, una asociación que cada año se preocupa de la defensa legal de unos 20.000 residentes en el Bronx, según su página web.