Este viernes la justicia colombiana ha tomado la primera decisión en el caso de Yulixa Toloza, una mujer de 52 años hallada muerta tras someterse a un procedimiento estético en un centro ilegal en Bogotá. El Juzgado Quinto Penal Municipal con función de control de garantías de Cúcuta ordenó que Jesús Hernández Morales y Kelvis Sequera Delgado sean enviados a la cárcel, mientras se adelanta el juicio en su contra por ocultamiento de pruebas y desaparición forzada. Al tiempo, este viernes se conoció el informe forense de Medicina Legal que establece la cusa de su muerte: falleció por una embolia pulmonar. Previamente, los hombres habían sido liberados, luego de que un juez de control de garantías determinara que su captura había incumplido los requisitos legales. La decisión del juez, que legalizó la captura pese a los recursos de apelación de la defensa, se sustenta en que los implicados, de nacionalidad venezolana, carecen de arraigo y tendrían facilidad para abandonar Colombia hacia su país de origen, donde no está aprobada la extradición. Los otros tres implicados en el caso huyeron hacia Venezuela, donde fueron capturados por las autoridades de ese país, tras la expedición de una circular azul de la Interpol. Pese a que la Fiscalía ya adelanta los trámites para que sean juzgados en Colombia, donde se cometió el delito, el proceso legal promete ser enrevesado. Durante la audiencia, en la que los capturados en Colombia no aceptaron los cargos, se conocieron nuevos detalles sobre el crimen. De acuerdo con la Fiscalía, María Fernanda Delgado, la dueña del centro estético y una de las detenidas en Venezuela, una vez en su país habría coordinado desde allí el ocultamiento del vehículo en el que ingresaron a la víctima y se dieron a la fuga desde Bogotá. Delgado habría enviado mensajes por WhatsApp y hecho una transferencia de 800.000 pesos para que sus familiares se encargaran de borrar pruebas y ocultar el automóvil. Para la Fiscalía dicho vehículo, un Chevrolet Sonic gris de placas UCQ-340, ha pasado a ser considerado una de las escenas del crimen. El ente acusador señala que en él pueden encontrarse ADN, huellas, cabellos, sangre y otros rastros biológicos de la víctima. Dicho automóvil ha sido clave desde el inicio de la investigación, luego de que en cámaras de seguridad del barrio Venecia quedara registrado el momento en el que personal del centro estético carga a Yulixa en brazos. Ella apenas puede mantenerse en pie, y no es claro si para ese momento seguía consciente o con vida.Tras sacarla del centro estético en estado de gravedad, los capturados que hoy se encuentran en Venezuela emprendieron la fuga, rumbo al norte de la capital. En los días siguientes, tras la denuncia por la desaparición de Yulixa, las autoridades reconstruyeron el trayecto del vehículo, detectado a su paso por varios peajes, y finalmente encontraron el cuerpo, abandonado en una zona boscosa del municipio de Apulo, a unos 100 kilómetros de Bogotá. Tras abandonar su cuerpo, los implicados continuaron en el mismo automovil y recorrieron unos 700 kilómetros más, rumbo a Norte de Santander. Cerca de la frontera con Venezuela abandonaron el Chevrolet Sonic y cruzaron hacia su país a pie. En este punto, empezaron a jugar un papel los hoy enviados a prisión, quienes habrían seguido las instrucciones de Hernández para deshacerse del vehículo.Paradójicamente, fue ese vehículo el que ayudó a dar con su paradero. En el municipio de Los Patios, en el área metropolitana de Cúcuta, la comunidad alertó sobre un auto que había sido abandonado. Las autoridades lo inmovilizaron, pero Hernández y Sequera llegaron a reclamarlo. Allí fueron capturados por las autoridades, a las que habrían entregado información clave para encontrar el cuerpo de Yulixa.
Un juez en Colombia envía a prisión a dos de los implicados en la muerte de Yulixa Toloza
Mientras los acusados son enviados a prisión, otros tres siguen detenidos en Venezuela. También se conoce que la víctima murió por una embolia pulmonar










