La responsable de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, ha presentado su dimisi�n este viernes al asumir la p�rdida de confianza del presidente Donald Trump. Gabbard, una excongresista de 45 a�os muy cuestionada durante su proceso de nominaci�n para ponerse al frente de las agencias de espionaje por sus simpat�as hacia Bashar Asad, China o Rusia, hab�a quedado muy se�alada tras la dimisi�n de quien fuera su n�mero dos, Joe Kent, en marzo. Seg�n la cadena Fox News, la primera en informar de ello, "Gabbard renuncia con efecto a 30 de junio debido al reciente diagn�stico de su marido de una forma agresiva de c�ncer �seo".Kent, director del Centro Nacional Antiterrorista de Estados Unidos, se march� de forma sonada como protesta por la "Tercera Guerra del Golfo" en Ir�n, asegurando no solo que no exist�a ninguna amenaza inminente para el pa�s, sino que la Casa Blanca se hab�a visto arrastrada por las presiones y mentiras de Benjamin Netanyahu y sus grupos de influencia, que habr�an "enga�ado" al presidente apart�ndolo del que hab�a sido su principio rector en pol�tica exterior: America First. Trump, muy molesto, ha cargado una y otra vez contra �l desde entonces, pero tambi�n expres� en privado su rabia hacia Gabbard.Gabbard tuvo un papel secundario en las conversaciones previas a la guerra con Ir�n, a pesar de ser la responsable de Inteligencia. Seg�n diversas cr�nicas, no estaba alineada con la visi�n del presidente y sosten�a que Estados Unidos e Israel "ten�an objetivos diferentes" y que Teher�n no hab�a hecho ning�n esfuerzo por reconstruir su programa nuclear desde los ataques estadounidenses contra tres instalaciones nucleares el a�o pasado.La carrera de Gabbard es una de las m�s extra�as y controvertidas de la pol�tica estadounidense reciente. Nacida en Samoa y criada en Haw�i, veterana de la guerra de Irak, salt� a la fama como joven estrella del Partido Dem�crata y lleg� a ser congresista por las islas entre 2013 y 2021. Era progresista en la mayor�a de temas sociales y profundamente antiintervencionista en pol�tica exterior, en la l�nea del hoy vicepresidente JD Vance.En 2016 rompi� con la direcci�n dem�crata al posicionarse con Bernie Sanders, el candidato m�s a la izquierda del partido, frente a Hillary Clinton, y desde entonces fue girando pol�ticamente hasta acabar llegando al trumpismo. Voz cada vez m�s habitual en los medios conservadores, se volvi� una cr�tica feroz de las guerras, del FBI y a las agencias de inteligencia, de Ucrania y elabor� un discurso lleno de conspiraciones woke y de diversidad, censura y el papel del deep state, el "estado profundo".En su ajustada confirmaci�n en el Senado, que s�lo super� por la presi�n brutal de la Casa Blanca, mostr� sus simpat�as hacia Edward Snowden, refugiado en Mosc� tras sus filtraciones. Tambi�n neg�, en contra de las evaluaciones de la inteligencia estadounidense, que el dictador sirio Bashar Asad hubiera usado armas qu�micas contra su propio pueblo. Adem�s, seg�n denunciaron senadores dem�cratas, "se reuni� a sabiendas con un cl�rigo sirio que ha amenazado p�blicamente con perpetrar atentados con bomba en serie contra Estados Unidos e intent� culpar a Estados Unidos y a la OTAN de la invasi�n ilegal de Ucrania por parte del presidente ruso Vladimir Putin".Durante la campa�a, Gabbard logr� situarse muy cerca del c�rculo de Trump. Y el presidente confi� en ella para una de sus principales prioridades y obsesiones: demostrar que gan� las elecciones de 2020 y que hubo un fraude masivo en su contra, a pesar de que nunca han aparecido pruebas concluyentes y de que todos los pleitos impulsados por �l y los republicanos fueron desestimados.Aunque no tiene competencias electorales, Gabbard s� ten�a, seg�n el presidente, responsabilidad para garantizar que no hubiera injerencias en las votaciones. Sobre esa base cuestionable, dedic� mucho tiempo a "investigar" todo tipo de teor�as de fraude electoral. El caso m�s llamativo se produjo hace unas semanas, cuando se present� en un centro electoral del condado de Fulton, en Georgia, acompa�ada por agentes del FBI que confiscaron m�quinas de votaci�n y cientos de cajas relacionadas con las elecciones de 2020. Durante la operaci�n, Gabbard llam� desde su m�vil al presidente, lo puso en altavoz y este agradeci� personalmente a los agentes su trabajo.La salida de Gabbard llega despu�s de la de la ex fiscal general Pam Bondi, acusada de no perseguir a los enemigos pol�ticos del presidente al ritmo que �l deseaba, de no haber gestionado el caso Epstein a gusto de Trump y de oponerse al fondo de 1.800 millones de d�lares anunciado esta semana para compensar a aliados del presidente que se consideraban perseguidos por administraciones dem�cratas. Tambi�n abandon� el cargo Kristi Noem, responsable de Interior y de las agencias migratorias.Asimismo, han dejado sus puestos el mencionado Kent o la ministra de Empleo Lori Chavez, salpicada por esc�ndalos y denuncias contra su familia por acoso sexual y abusos laborales. En la lista de los m�s se�alados siguen el director del FBI, Kash Patel, acusado de emborracharse constantemente y de descuidar su trabajo; o el secretario de Defensa, Pete Hegseth, a quien el presidente orden� rectificar ayer mismo su pol�mica decisi�n de no desplegar 4.000 soldados en Polonia.