Santiago del Moro rompió el silencio luego del tenso momento que se vivió en Gran Hermano Generación Dorada (Telefe) cuando Jenny Mavinga decidió que Carmiña Masi no podía reingresar a la casa con el Golden Ticket.

Después de que la paraguaya no tuviera la cantidad de votos del público suficientes para entrar otra vez a la competencia, la producción sugirió que podía hacerlo de igual forma, siempre y cuando, su compañera aceptara esta propuesta. Al no conceder, comenzaron los escándalos de aquellos que la tildaron de "resentida" por el acto de racismo y otros se mostraron de acuerdo con su postura.

Frente al revuelo en las redes, el conductor habló en su programa El Club del Moro (La 100) y reveló: "Para que Carmiña pudiera llegar al repechaje hubo muchas reuniones previas con los dueños del formato de Países Bajos. Ellos no querían saber absolutamente nada pero se les presentó las pruebas de que ellas estaban bien y aceptaron que ingrese si el público la metía".

"Como ella no regresó por los votos del público se le dio la posibilidad de que Mavinga le permitiera entrar y se viera que entre ellas estaba todo bien y la gente del formato se quedara tranquila, estaban muy preocupados por ese tema. En Argentina no es tanto tema lo del racismo, para afuera sí", explicó al respecto.