Al menos seis personas han muerto y otro centenar ha resultado herida tras las confrontaciones de la última semana entre dos comunidades indígenas del Cauca. Las etnias Misak y Nasa están enfrentadas por una disputa territorial que la Autoridad Nacional de Tierras (ANT) había decidido en favor de los Nasa, un duro golpe para la otra comunidad, que considera que el área en cuestión le pertenece por derecho ancestral. El Gobierno y la Defensoría del Pueblo han pedido que cese la violencia y se han ofrecido a mediar en la pugna.El presidente Gustavo Petro ha convocado a una reunión entre las máximas autoridades de ambos pueblos, según ha informado el ministro del Interior, Armando Benedetti. “Ojalá que la cita con el presidente sirva para mitigar el dolor y parar, entonces, la violencia que está sucediendo”, ha manifestado. Por su parte, la vicepresidenta Francia Márquez, también caucana y lideresa afro, se ha ofrecido a mediar en el conflicto. “No es posible que entre pueblos que hemos vivido violencias históricas, inequidades y desigualdades, tengamos que acudir a la agresión para resolver nuestras diferencias. Como pueblos hermanos, con memoria, con raíces y con derechos, me duele el alma ver lo que pasa en nuestro territorio”, ha lamentado en una publicación de X desde Nueva York.Desde hace varios días, integrantes del Resguardo Indígena Guambía (de los Misak) y el Resguardo Pitayó (de los Nasa) se encuentran en disputa por la decisión de la ANT sobre la titularidad de un territorio de alrededor de 800 hectáreas en el municipio de Silvia. Los Misak consideran que esta área les corresponde por derecho ancestral y acusan a la contraparte de ocupar el sitio ilegalmente desde hace tres meses. Los choques violentos ya dejan a seis personas muertas y a un centenar de heridos, según confirmó el gobernador del Cauca. La riña escaló cuando los indígenas pasaron de usar piedras y palos a disparar armas de fuego. Ante el recrudecimiento de la violencia, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, autorizó la entrada de militares en la región para apaciguar los combates.Los combates coinciden con una movilización de al menos 500 miembros de la comunidad Misak a Bogotá, en donde se encuentran desde mediados de mayo. Su intención era reclamarle al Gobierno por la decisión de la ANT en cuestión y pedir garantías sobre el territorio que consideran como propio.La ANT, parte del Ejecutivo nacional, ya reconocía en marzo que la resolución iba a generar tensiones. “No hay ‘pueblos vencidos’ ni ‘pueblos vencedores’, hay títulos coloniales válidos, resguardos formalizados y un deber institucional de la ANT de encontrar soluciones que respeten la normativa agraria”, indicaba la entidad en un comunicado, en el que también aclaraba que pese a la titularidad de los Nasa, no se podía “despojar” a los Misak que habitaran en esas tierras.La Defensoría del Pueblo hizo un llamado a la calma y afirmó que “las diferencias no se deben resolver mediante confrontaciones”. La entidad aseguró en un comunicado que ya ha formalizado una comisión humanitaria para ofrecerle atención médica a los heridos y a levantar los cuerpos de los fallecidos. Mientras, los Misak han asegurado que elevarán sus reclamos a instancias internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos o la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. La mesa de diálogo propuesta por el Gobierno está prevista a celebrarse este lunes.