El Gobierno prepara el terreno para lanzar una nueva andanada de Programas Especiales de Modernización (PEM) para mantener el gasto militar en el equivalente al 2% del PIB. Con este propósito, el Ministerio de Defensa reunirá el miércoles a los principales actores del sector, con Navantia, Airbus e Indra como empresas tractoras, para tratar las necesidades de las Fuerzas Armadas y las soluciones que puede aportar la industria militar. Entre las prioridades del Gobierno, tal y como dijo la Secretaria de Estado de Defensa, María Amparo Valcarce, en un evento de prensa la semana pasada, estará el desarrollo y producción de misiles; sistemas antidrones y un novedoso PEM para “la evolución digital de la Unidad Militar de Emergencia”.A estos pueden sumarse, según fuentes conocedoras de las conversaciones entre las empresas y el Gobierno, un PEM de guerra electrónica y, concretamente, guerra electrónica ligera, en el que encajaría el proyecto Crberus de la empresa TRC. Este último, un sistema pensado para su transporte sobre vehículos ligeros en el frente, fue presentado en una exhibición a Su Majestad el Rey Felipe VI en abril. Otras fuentes empresariales señalan que el Gobierno trabaja en un PEM de conexiones embarcadas, aunque no está claro que salga en la tanda de este año. Según cálculos de Antonio Fonfría, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Complutense, la suma que el Gobierno debería destinar a nuevos PEM, teniendo en cuenta la evolución positiva que se espera de la economía este año, sería de unos 11.000 millones de euros. En total, el Ejecutivo tendría que gastar unos 42.000 millones para cumplir con el objetivo al que se comprometió con sus socios de la OTAN, según Fonfría. Ante las preguntas de este medio, Defensa señala que lo único que hay oficial a día de hoy es una asignación de 1.483 millones para “sostenimiento, modernización y desarrollo de diferentes programas, entre los que hay algunos como el de la UME”, llamado Atlantis.Además de nuevos PEM, el Gobierno también prevé destinar una parte al mantenimiento del equipo con el que ya cuenta, como sus cazas Eurofighter, los submarinos S-80, los buques cazaminas de la clase Segura —fabricados hace más de dos décadas por Navantia— o los helicópteros NH-90 y H135. A su vez, podría sumarse la adquisición de nuevos equipos para la Armada, según fuentes conocedoras de las necesidades de esta rama del Ejército, como dos submarinos S-80 extra, que se añadirían a los cuatro ya encargados a Navantia —entregó dos, el primero de ellos con una década de retraso—; o un nuevo portaaeronaves al estilo del Juan Carlos I, aunque este presente la limitación de solo poder usarse con aviones de despegue vertical, como los viejos Harrier que el Ejecutivo jubilará en 2032. El argumento para justificar los dos submarinos extra es que permitirían a la Armada contar con dos submarinos siempre en la mar. Respecto a esto último, Defensa no ha confirmado aún una partida para la compra de nuevos submarinos y un portaaeronaves.Indra y Diehl, para el PEM de misilesPara el nuevo PEM de misiles, un elemento que no puede proporcionar a día de hoy la industria nacional, la principal candidata es Indra. Para quedarse con el contrato, la compañía española firmó en marzo un acuerdo con el fabricante de misiles alemán Diehl. La empresa que hoy preside Ángel Simón siguió así el modus operandi que ha llevado a cabo en otros PEM con los que ha sido agraciada, como el de la artillería sobre cadenas, cuyo valor asciende a 4.554 millones, para el que usará la plataforma K9 de la surcoreana Hanwha; o en el contrato de los blindados anfibios para la Infantería de Marina, cuya plataforma pertenece a la italiana Iveco. “Diehl Defence aporta su amplia experiencia en sistemas GBAD [sistemas de defensa aéreos en tierra, por sus siglas en inglés] y en misiles guiados, entre los que figuran los IRIS‑T SLM, SLS y SLX. Indra, por su parte, aporta su dominio de los sistemas radar, comunicaciones tácticas y en sistemas de mando y control de defensa aérea y antiaérea”, dijo la compañía española hace dos meses en el comunicado del acuerdo con Diehl. También en marzo, Indra firmó otro acuerdo con el gigante teutón de la defensa Rheinmetall, en ese caso para la fabricación de 3.000 vehículos militares, aunque eso no se trataría de un PEM, según fuentes del mercado.Otro proyecto que tratará de colocar Indra es el Valero, un vehículo aéreo multipropósito que la compañía presentó en la IV edición de la Feria Internacional de Defensa y Seguridad de España (Feindef) celebrada en Madrid hace un año. El Valero, en caso de concretarse el programa, entraría en un PEM de defensa aérea.La reunión de este miércoles probablemente arroje más certezas en torno a una cuestión que el sector llevaba esperando meses. Distintas fuentes de la industria militar recuerdan que el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, anunció los 31 PEM de 2025 en abril del año pasado, los cuales se terminaron firmando a final de año. Es por ello, que en el sector esperaban que Defensa anunciase los de este ejercicio antes de que terminara la primera mitad de 2026, para que así dé tiempo a firmarlos antes de las uvas de año nuevo.Además de Indra, Airbus y Navantia, en el encuentro con Defensa de este miércoles se espera que digan presente otras compañías del sector como Escribano, Hisdesat, Urovesa, Telefónica, Cipherbit o SAES; además de firmas del sector de las finanzas como Santander, Citi o el fondo de inversión de Pablo Casado, Hyperion.
El Gobierno ultima la asignación de nuevos programas militares por 11.000 millones
Prepara proyectos de defensa antiaérea, misiles, guerra electrónica, emergencias y para la armada con el objetivo de mantener el gasto en el 2% del PIB






