La Policía de Bolivia utilizó gases lacrimógenos para despejar una ruta central en medio de protestas que exigen la salida del presidente Rodrigo Paz (Reuters)La Policía de Bolivia despejó el jueves una ruta central con gases lacrimógenos frente a un grupo de manifestantes, en el marco de protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Las movilizaciones cumplieron tres semanas y mantuvieron bloqueos en al menos 40 puntos de las principales carreteras del país, mientras La Paz permaneció bajo resguardo militar y policial.Agentes policiales detuvieron a nueve personas en Cochabamba, después de que un grupo arrojó cartuchos de dinamita contra los uniformados durante el operativo para liberar la vía. En La Paz, aunque los comercios funcionaron con normalidad, el transporte público fue escaso y el Palacio Presidencial quedó bajo estricta vigilancia.PUBLICIDADDe esta manera, el gobierno intentó abrir un corredor humanitario para garantizar el abastecimiento de oxígeno medicinal, alimentos y combustible. El presidente del Colegio Médico advirtió que los hospitales públicos quedaron sin insumos esenciales para atender a los pacientes, y el personal del Hospital del Niño se declaró en emergencia y alertó sobre la posible suspensión de cirugías si los bloqueos continuaban.Los manifestantes, encabezados por la Central Obrera Boliviana junto a sindicatos campesinos y mineros, marcharon por el centro histórico de La Paz, aunque esta vez no se registraron incidentes. La movilización avanzó desde El Alto hasta las inmediaciones de la plaza Murillo.PUBLICIDADLa Central Obrera Boliviana encabezó marchas junto a sindicatos campesinos y mineros por el centro de La Paz (Reuters)Uno de los dirigentes fabriles rechazó las detenciones de líderes sindicales y denunció que el gobierno impulsó causas penales por “instigación a delinquir” y “terrorismo”.Los bloqueos obligaron a miles de familias a formar largas filas para acceder a alimentos que llegaron en vuelos especiales. Un avión Hércules de la Fuerza Aérea de Chile aterrizó en La Paz con cinco toneladas de víveres para reducir el desabastecimiento.PUBLICIDADAdemás, el sector productivo y la Cámara Nacional de Industrias calculó pérdidas superiores a USD 600 millones, con fábricas al borde del cierre y miles de trabajadores en incertidumbre.Este mismo día, el presidente Rodrigo Paz tomó juramento a Williams Bascopé como nuevo ministro de Trabajo tras la renuncia de Édgar Morales, quien dejó el cargo para facilitar la pacificación nacional. PUBLICIDAD“Pongo mi cargo a disposición. Quiero pacificar mi país. El presidente sabrá a quién nombrar en mi lugar”, declaró Morales.Durante la ceremonia, el mandatario agradeció el esfuerzo de Morales en la búsqueda de diálogo y anunció la creación de un Consejo Económico y Social que integrará a organizaciones sociales y regionales para debatir temas laborales. Además, Paz descartó renunciar a su cargo como presidente de la nación. “Estaré cinco años para reordenar el país”.PUBLICIDADBajo este contexto, Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, aseguró que su país no aceptará la caída del Gobierno boliviano. Manifestó el apoyo de Washington al presidente Rodrigo Paz en medio de esta crisis política.“Que nadie se confunda: Estados Unidos apoya firmemente al gobierno constitucional legítimo de Bolivia. No permitiremos que criminales y traficantes de drogas derroquen a líderes elegidos democráticamente en nuestro continente”, señaló Rubio.PUBLICIDAD(Con información de AP)