El Supremo acaba de tocar la pieza más sensible del engranaje de la cadena de Atresmedia: el programa se puede seguir emitiendo, pero sin El Rosco. El tribunal ha reconocido la titularidad de los derechos de la prueba final a la sociedad neerlandesa MC&F y obliga a Antena 3 a dejar de emitir la prueba final que se ha convertido en bisagra de su programación diaria -además de pagar una indemnización por daños de 50.000 euros-.PublicidadEl golpe afecta al corazón narrativo y comercial del formato: ese tramo final que concentra la tensión, dispara el minuto de oro y deja la pantalla caliente para Vicente Vallés y Pablo Motos. En una televisión fragmentada, con audiencias dispersas, el fallo amenaza una de las pocas rutinas capaces, aún, de ordenar la noche en abierto.El minuto de oro como rutinaCada tarde, antes de que Vicente Vallés tome el relevo con el informativo líder y de que Pablo Motos se prepare para librar la batalla del prime time, la antesala del access (un espacio estratégico) tiene una difícil misión: retener al espectador, elevar el consumo y colocar a Antena 3 en posición de ventaja para el resto de la noche.Casi cada día, el minuto de oro de la televisión es para El Rosco de Pasapalabra, según Barlovento. En palabras de Chema García, CEO de DOS 30', es el "killer format" por excelencia: un formato altamente competitivo, diseñado para garantizar el éxito de audiencia y sostener buena parte de la fortaleza de una cadena en abierto.Una herramienta de arrastre y fidelización: la puerta de entrada al access prime time o la franja donde las cadenas compiten por figurar en el relato de la noche.La receta del éxitoPasapalabra cerró 2025 como el segundo programa más visto de la televisión y el concurso más seguido, con un 19,7% de cuota, 1,8 millones de espectadores de media y 3,4 millones de espectadores únicos cada tarde.PublicidadAdemás, El Rosco fue el rey de los minutos de oro en 2025. Solo la prueba final promedia un 25% de cuota y más de 2,6 millones de espectadores, confirmando que es más que el cierre del programa, un verdadero mecanismo de arrastre en audiencias. Tanto que acabó convertido en el centro de una disputa judicial por sus derechos.Esa prueba final concentra una tensión narrativa que dispara la permanencia del espectador. En tiempos de consumo fragmentado y audiencias dispersas, pocas imágenes resumen mejor el poder de la televisión lineal que un concursante intentando completar el alfabeto mientras millones de espectadores detienen el "zapeo".La batalla judicial por 'El Rosco'La última sacudida de Pasapalabra tiene nombre propio: El Rosco. MC&F, sociedad neerlandesa vinculada a los creadores Reto Luigi Pianta y René Mauricio Loeb, reclama esta prueba final como una obra propia, autónoma y separada del formato general del concurso.PublicidadFrente a esa tesis, ITV Studios ha defendido durante años que El Rosco forma parte del paquete internacional de Pasapalabra. El Supremo, sin embargo, ha terminado dando la razón a la neerlandesa y ha confirmado que Atresmedia no puede seguir emitiendo el concurso con esa prueba final, al considerar que vulnera sus derechos de propiedad intelectual.La historia viene de lejos: el concurso se estrenó en España en Antena 3 en el año 2000, vivió su etapa más larga en Telecinco, entre 2007 y 2019, y regresó a Atresmedia en 2020. Ese recorrido televisivo ha estado atravesado por varios pleitos.En 2019, Telecinco tuvo que dejar de emitir el programa tras perder un juicio contra ITV por los derechos del formato y del título. Meses después, Atresmedia alcanzó un acuerdo con la multinacional británica para recuperar el concurso, que volvía a la que había sido su primera casa, esta vez con Roberto Leal al frente.Desde entonces, Pasapalabra ha funcionado como una de las grandes palancas de programación de Antena 3: ha resistido el desgaste del formato diario y ha convertido El Rosco en su "minuto de oro" diario en televisión.La puerta del 'access'El valor del programa se entiende mejor cuando se mira lo que adelanta. Su audiencia no muere con el último acierto o fallo de El Rosco, de hecho una parte ha llegado a la cadena esperando al informativo más visto de la televisión en España, Antena 3 Noticias. La importancia real de El Rosco está en que no termina la tarde, sino que inaugura la noche.Concretamente, el informativo de Vicente Vallés, que en 2026 sigue moviéndose en cifras de liderazgo: superando el 18% de cuota y los 2 millones de audiencia media, desde enero hasta marzo. El noticiario, que encadena 76 meses consecutivos de liderazgo absoluto en televisión, prepara el terreno para El Hormiguero: tótem de Antena 3 en el access y prime time. En esa cadena de arrastre, Pasapalabra es una antesala, previa a que la cadena juegue sus dos grandes cartas de la noche.El Rosco es mucho más que una prueba final: es el comodín con el que Antena 3 ordena la tarde, gana el minuto de oro diario y llega lanzada al informativo de Vallés. La disputada prueba final juega un papel clave, porque es la puerta de entrada al access prime time.PublicidadSobre la sentencia, pesa la incógnita: si Antena 3 asumirá el golpe -pagar los 50.000 euros de multa y emitir el programa sin El Rosco o cesar la emisión- o si Atresmedia tiene preparado algún contraataque, para el formato que le abre, cada día, la puerta del access prime time.