Considerando que es uno de los músicos predilectos del vestuario azulgrana se espera que varios de sus jugadores se instalen en La Casita, donde como anfitrión invita a personalidades de toda índole

El año 2019 resultó singular para el reggaetón en España. Fue la última vez que Bad Bunny actuó en nuestro país, cerrando su gira en el Sónar barcelonés, donde compareció con el rostro velado. Fue también el año en que J Balvin se estrenó en el Primavera Sound generando un debate sobre la línea artística del festival. Los dos artistas ya habían actuado en España con anterioridad, pero su inclusión en la parte noble del cartel de ambos festivales evidenció el creciente reconocimiento de un estilo que como todos los que conculcan el orden establecido era entonces despreciado por banal, vulgar, repetitivo y sexista.

En diciembre de 2025 ambos compartieron escenario en Ciudad de México en el marco de la gira Debí Tirar Más Fotos de Bad Bunny, marcando su reencuentro y reconciliación en un momento en el que Bad Bunny se ha convertido en una estrella planetaria, el defensor más influyente del castellano como lengua musical y heredero conceptual de artistas que como Rubén Blades apelaron a la hermandad de los pueblos latinoamericanos en la defensa de su identidad. Hoy Benito Antonio Martínez Ocasio Cortés no oculta su cara, el reggaetón no sólo habla de sexo y ego y amplía su sonoridad hacia estilos tradicionales como la salsa o el merengue. Así llega a España para ofrecer en Barcelona, donde ya se le ha visto por el centro debidamente camuflado, los dos primeros conciertos europeos de su gira mundial (hoy y mañana), para seguir en Madrid mediante otros diez entre finales de mayo y mediados de junio. Los grandes festivales se le han quedado pequeños.