En el único país de América Latina con casos documentados de este tipo de violencia, la falta de trámite tiene a punto de archivar el proyecto de ley

“Nosotras más que nadie queremos que esta práctica termine, que la mutilación genital femenina de las niñas sea erradicada totalmente en nuestro resguardo, en nuestras comunidades y donde se practique”, enfatiza Francia Giraldo, lideresa emberá chamí de Puerto Rico (Risaralda). Aunque en su comunidad la ablación ya no se practica, es un logro reciente. Hasta hace algunos años era una costumbre extendida, pero los reclamos de varias mujeres del resguardo la frenaron. La misma lucha que han impulsado otras mujeres en otros lugares del país donde aún se batalla para erradicarla.

Pese a que en Colombia se documentan casos de mutilación genital femenina (MGF) desde hace más de 20 años, no existen registros fiables ni políticas de prevención. Un panorama que busca mejorar un proyecto que está a solo un debate para ser ley; sin embargo, las prioridades del Congreso en época electoral son otras. Si el debate pendiente no se agenda en las cuatro semanas que le quedan al Legislativo actual, que tramita iniciativas más sonadas como la jurisdicción agraria o el régimen de sanciones aduaneras, será archivado.