El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona sumó un nuevo capítulo cargado de morbo, frialdad profesional y negligencia explícita. La figura del ídolo quedó reducida a una molestia económica y clínica en los teléfonos de quienes debían cuidarlo. El cardiólogo Sebastián Nanni, quien declaró este jueves en los tribunales de San Isidro, protagonizó un momento de extrema tensión cuando la querella mostró los chats de WhatsApp que intercambió con Leopoldo Luque, médico de cabecera y principal acusado. Lejos de la ética médica, los mensajes mostraron cómo el entorno anticipaba el trágico final ocho meses antes del paro cardiorrespiratorio que le costó la vida. La evidencia sacó a la luz una conversación de marzo de 2020 donde Nanni le advertía a Luque sobre el brutal deterioro físico de Maradona. “Mostro, tiene 20 kilos más que cuando te lo devolvimos. Salí de ahí antes de que explote”, rezaba el mensaje. Acorralado ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, el testigo intentó minimizar sus propias palabras argumentando que utilizó un lenguaje "coloquial" y que su comentario solo apuntaba a un aparente exceso de peso que había notado por televisión, negando haber detectado un riesgo letal inminente. El entorno de Leopoldo Luque, cada vez más complicado Sin embargo, la frialdad de las comunicaciones escaló aún más al acercarse la fatídica fecha de noviembre de 2020. Cuando el entorno buscaba desesperadamente una cama para operar a Maradona de un hematoma subdural, Nanni le consiguió el turno a Luque y se desligó del caso con una frase lapidaria: “Listo, ahora es tu problema. Cualquier cosa ahí tenés el Austral más cerca”. Pero el golpe de gracia para la defensa llegó con un tercer mensaje que mezclaba el desprecio por la salud del paciente con un crudo interés comercial.
"Gratis no vamos": los crudos chats sobre la salud de Diego que acorralan al entorno médico de Luque
El cardiólogo Sebastián Nanni quedó expuesto ante el tribunal por una serie de mensajes privados en los que advertía sobre el estado crítico del Diez y reclamaba plata para atenderlo. Mientras tanto, Leopoldo Luque volvió a declarar asegurando que es "el blanco fácil" de la acusación.













