La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) volvió a quedar en el centro de la tormenta política tras la firma de una disposición administrativa que dispuso la recategorización discrecional de 246 agentes a los escalafones más altos de la estructura. La medida, refrendada el lunes pasado por el director del organismo regulador, Andrés Vázquez, desató un fuerte malestar en las sedes de la DGI y de la Aduana debido a que las designaciones benefician a familiares directos de la cúpula y a funcionarios políticos del Poder Ejecutivo. Según denuncian trabajadores y sectores sindicales, no respetarían criterios de mérito, antigüedad ni formación profesional establecidos en el convenio colectivo. Los cargos jerárquicos más altos perciben ingresos netos que oscilan los 6 millones de pesos mensuales. Esta cifra se compone de un salario básico de hasta 1,9 millones de pesos, complementado por un adicional proveniente del fondo de jerarquización que puede sumar otros 4 millones de pesos de acuerdo con la calificación interna del agente.

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