El Gobierno de Honduras ordenó este jueves la “intervención directa” de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas en dos regiones del país tras registrarse dos matanzas que dejaron al menos 15 muertos, crímenes ante los cuales el Estado aseguró que “actuará con firmeza para capturar a los responsables”.

El despliegue de las fuerzas del orden se concentrará de forma “inmediata” en el sector de Rigores, en el municipio de Trujillo, departamento caribeño de Colón, donde al menos 10 personas habrían sido asesinadas esta madrugada, informó la Secretaría de Seguridad en un comunicado.

El ministro de Seguridad, Gerson Velásquez, afirmó a los periodistas que, por el momento, no disponen de “información oficial de cuántos son los cadáveres ni de dónde están”.

Hasta ahora, las autoridades hondureñas no han establecido ninguna hipótesis sobre los móviles del crimen múltiple en Colón, una región afectada por un histórico conflicto de tierras que ha dejado más de 200 muertos en las últimas décadas debido a los enfrentamientos entre campesinos y guardias de seguridad privada.

La intervención militar y policial se aplicará también en la zona de Corinto, fronteriza con Guatemala, donde cuatro policías y un presunto delincuente murieron durante un enfrentamiento armado.