(San Pablo).— Flavio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente brasileño y precandidato presidencial, embarcará el lunes próximo para Washington. Busca con evidente desesperación aquello que puede constituir su tabla de salvación: un encuentro con Donald Trump, con la foto que lo exhiba junto al jefe de la Casa Blanca. Desde la semana pasada, cuando se descubrió su relación estrecha con el banquero mafioso Daniel Vorcaro, el senador entró en crisis por la pérdida de popularidad que le acarreó ese contacto. La plana mayor de su agrupación política, el ultraderechista Partido Liberal (PL), se reunió varias veces, desde el sábado último, para analizar su eventual reemplazo. Pero según indicó el site G1 del diario carioca O Globo, los dirigentes no se animaron a darlo de baja, dado que otro postulante sin portar el apellido de Jair Bolsonaro no habría de contar con el apoyo del líder de la extrema derecha. Los partidarios del legislador en realidad no lo siguen a él; por el contrario, son fieles a su padre, quién pese a estar en la cárcel mantiene intacto el favoritismo de buena parte de la población (un 45%). Flavio Bolsonaro busca reposicionarse en el centro de la interna de la derecha brasileña | AFP Entre quiénes negocian el encuentro se encontraría el principal consejero del departamento de Estado, Darren Beatie, con llegada inmediata al secretario de Estado, Marco Rubio. Del lado del candidato derechista, actúa su hermano Eduardo Bolsonaro, exdiputado que vive hace meses en Estados Unidos, sin poder volver a Brasil porque debería enfrentar a la Justicia y su probable encarcelamiento. De acuerdo con G1, ambos podrían ser recibidos el martes próximo en Washington.