BUNIA, República Democrática del Congo (AP) — Trabajadores de salud en el este de la República Democrática del Congo dijeron el miércoles que no cuentan con suficiente protección y están poco capacitados ante el brote de un tipo raro de ébola que se propaga rápidamente en uno de los lugares más remotos y vulnerables del mundo.La volatilidad en la región, que desde hace tiempo ha sido escenario de ataques por parte de una serie de grupos armados, complica las labores para manejar la crisis. Líderes locales dijeron que un ataque de militantes vinculados al grupo Estado Islámico mató al menos a 17 personas el martes por la noche en la aldea de Alima, en Ituri, una provincia que se ha convertido en el foco del brote.La Organización Mundial de la Salud (OMS), que asegura que hay un riesgo bajo a nivel mundial, ha dicho que el “paciente cero” aún no ha sido encontrado.

“Es realmente triste y doloroso porque ya hemos pasado por una crisis de seguridad, y ahora el ébola también está aquí”, manifestó Justin Ndasi, residente de Bunia,En Bunia, adonde se han trasladado por vía aérea toneladas de suministros médicos y lugar de la primera muerte conocida que se anunció la semana pasada, los residentes dijeron que las mascarillas se han vuelto más difíciles de encontrar y que algunos desinfectantes que antes se vendían por 2.500 francos congoleños (alrededor de 1 dólar) ahora cuestan cuatro veces más.