Noticia Exclusivo suscriptores Grandes compras en telecomunicaciones, energía y tecnología muestran que el país sigue en el radar de los inversionistas pese al ruido económico.La gran operación del trimestre fue la adquisición de la totalidad de Tigo Colombia por parte de Millicom International Cellular, negocio que redefinió el mapa de las telecomunicaciones en el país. Foto: Tigo y archivo EL TIEMPOPERIODISTA ECONÓMICO21.05.2026 11:54 Actualizado: 21.05.2026 11:54
En medio de un entorno político marcado por la incertidumbre y con los mercados atentos al cierre del actual gobierno y a la posibilidad de continuidad o cambio de rumbo económico en 2026, Colombia inició el 2026 enviando una señal a los inversionistas internacionales, en el sentido de que el apetito por los activos colombianos sigue vivo, aunque ahora bajo criterios mucho más selectivos.Es lo que muestra el mercado de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) durante el primer trimestre de 2026, que si bien da cuenta de menores operaciones, las mismas son más grandes, estratégicas y enfocadas en sectores considerados clave para el futuro económico del país. LEA TAMBIÉN Según el más reciente informe de Aon, elaborado junto con TTR Data y Datasite, entre enero y marzo se realizaron 48 transacciones en Colombia, una caída de 38 por ciento frente al mismo periodo de 2025. Sin embargo, el valor agregado de esos negocios aumentó 189 por ciento, hasta alcanzar los 5.314 millones de dólares.El salto convirtió a Colombia en el tercer mercado latinoamericano por valor movilizado, solo detrás de Brasil y México, superando incluso a economías tradicionalmente más activas como Chile y Argentina.La gran operación del trimestre fue la adquisición de la totalidad de Tigo Colombia por parte de Millicom International Cellular, negocio que redefinió el mapa de las telecomunicaciones en el país y explicó buena parte del crecimiento del capital movilizado. También sobresalen operaciones como la venta de activos de Cemex y la entrada del Grupo Gilinski al negocio petrolero regional.Jugadas estratégicasLo que muestran esos resultados no es nada distinto a que el capital internacional sigue viendo a Colombia como una plataforma relevante para apuestas regionales de largo plazo, especialmente en sectores asociados con transición energética, infraestructura digital, software, servicios financieros y tecnología.“En Colombia, el inicio de 2026 refleja un mercado más sofisticado y selectivo: aunque se observa una disminución en el número de transacciones, el crecimiento en su valor evidencia un mayor enfoque en operaciones estratégicas y de mayor escala”, aseguró Carlos Dorado, líder de Fusiones y Adquisiciones (M&A) y Soluciones Transaccionales para América del Sur Hispana en Aon.Multinacional suiza Holcim comprará parte de las operaciones de Cemex por cerca de US$ 485 millones. Foto:HolcimEstados Unidos se consolidó como el principal inversionista extranjero en el país, con nueve operaciones que representaron más de 3.100 millones de dólares. Le siguieron Chile y Reino Unido, mientras España y México también mostraron una participación relevante en el mercado colombiano.El comportamiento de Colombia coincide con una transformación más amplia del mercado regional. En toda América Latina el negocio de fusiones y adquisiciones viene migrando hacia operaciones de gran tamaño, con mayor disciplina financiera y más exigencia frente al riesgo político y regulatorio.El informe regional de Aon y TTR reveló que durante el primer trimestre se registraron 482 transacciones en América Latina, una caída de 36 por ciento en volumen, pero con un incremento de 87 por ciento en valor agregado, hasta los 28.062 millones de dólares.Brasil lideró el mercado con 17.796 millones de dólares movilizados, seguido por México con 6.083 millones, según el reporte. LEA TAMBIÉN Gran escalaPara Pedro da Costa, director de Fusiones, Adquisiciones y Soluciones Transaccionales para América Latina en Aon, el fenómeno refleja una nueva etapa para la inversión regional.“Estamos transitando un ciclo de apetito inversor más restrictivo, en el que los inversionistas están dispuestos a ejecutar siempre que exista claridad en la tesis, el precio, la gobernanza y los mecanismos de protección del riesgo”, explicó el ejecutivo.Ese diagnóstico coincide con la visión de OBS Business School, institución perteneciente a la red Planeta Formación y Universidades. Según un análisis elaborado por el profesor Jaime Martínez Tascón, en un contexto global cada vez más incierto, la inversión extranjera directa dejó de medirse solo por volumen y empezó a evaluarse por el impacto real que genera sobre las economías receptoras.Parex Resources adquiere en Colombia 17 activos petroleros que estaban en manos de Frontera Energy. Foto:GeoPark / Parex ResourcesAdvierte que América Latina registró un crecimiento de 7,1 por ciento en inversión extranjera durante 2024, impulsado principalmente por sectores ligados a la transición energética y digital.Sin embargo, en su análisis señala que el verdadero desafío ya no es solo atraer capital, sino lograr que este genere valor local mediante empleo, transferencia tecnológica y encadenamientos productivos.“Hoy la inversión es más selectiva, más sensible al riesgo y más enfocada en proyectos de gran escala, especialmente en áreas como tecnología, datos y transición energética”, precisa Martínez Tascón.Contexto complejoColombia aparece dentro de ese nuevo mapa regional como uno de los cinco mercados que concentran más del 80 por ciento de los flujos de inversión hacia América Latina, junto con México, Brasil, Chile y Argentina. LEA TAMBIÉN Pero esa posición también implica nuevos desafíos. La competencia regional por atraer capital estratégico es cada vez más intensa y obliga a fortalecer factores como seguridad jurídica, estabilidad regulatoria y capacidad de ejecución.La discusión resulta especialmente relevante para Colombia en un momento de transición política y de creciente debate sobre el futuro económico del país.Aunque los expertos coinciden en que el mercado colombiano ha aprendido a operar bajo escenarios de incertidumbre, también reconocen que los inversionistas hoy son mucho menos tolerantes a riesgos regulatorios mal definidos.“El mercado colombiano está acostumbrado a operar en contextos de incertidumbre política, y en la práctica gran parte de ese riesgo se maneja desde los contratos”, explicó Juan Camilo Rodríguez, socio líder del área Corporativa y de M&A de CMS Rodríguez-Azuero.Según el abogado, las grandes operaciones actuales incluyen mecanismos cada vez más sofisticados de protección, como cláusulas de ajuste de precio, arbitrajes internacionales y seguros especializados para distribuir riesgos entre compradores y vendedores.Banco Serfinanza, que nació en Barranquilla, compró el 30 por ciento de la fintech T-paga. Foto:Tomada de las redes socialesSectores de interésLa actividad sigue concentrándose en el segmento de empresas medianas con estructuras más ágiles y procesos de cierre más eficientes, particularmente atractivos en momentos de volatilidad macroeconómica.Sectores como energías renovables, software, fintech, infraestructura digital y servicios financieros continúan encabezando el interés de compradores estratégicos y fondos de capital privado.El fenómeno también está asociado con una tendencia global hacia megaoperaciones y activos considerados estratégicos. Reportes recientes de firmas internacionales como J.P. Morgan anticipan que América Latina seguirá en el radar de los inversionistas internacionales gracias a diferenciales de valoración frente a mercados desarrollados y al creciente interés en infraestructura, inteligencia artificial, energía y tecnología.No obstante, la región enfrenta un entorno mucho más exigente. La volatilidad cambiaria, las tasas de interés aún elevadas y la incertidumbre política obligan a evaluaciones mucho más rigurosas antes de cerrar cualquier transacción. LEA TAMBIÉN En ese escenario, la calidad de la inversión comienza a importar tanto como el volumen de capital movilizado.El propio informe de OBS Business School advierte que no todas las inversiones generan el mismo impacto sobre la economía. Mientras los proyectos desde cero (greenfield), que crean nuevas operaciones productivas, suelen generar más empleo y desarrollo local, las fusiones y adquisiciones pueden tener efectos más limitados si no vienen acompañadas de transformación empresarial y creación de capacidades productivas.Por eso, para varios analistas, el verdadero desafío para Colombia no será solo seguir atrayendo capital extranjero, sino garantizar que ese capital contribuya efectivamente a elevar productividad, innovación y competitividad.En otras palabras, la discusión de fondo ya no es cuánto dinero llega, sino qué tipo de inversión está entrando al país y qué impacto tendrá sobre la economía real. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.















