Durante la noche del lunes 12 de septiembre del 2022, hace más de tres años, Oliver, Liliana y Zachary murieron a manos de su madre, Erin Merdy, en un caso que conmocionó a la Ciudad de Nueva York por la brutalidad de los hechos ocurridos en Coney Island, una popular península de Brooklyn famosa por su ambiente de feria.

El miércoles 4 de marzo del 2026, la acusada se declaró culpable de tres cargos de asesinato en primer grado, ya que las víctimas fueron identificadas como sus tres hijos: Zachary Merdy, de siete años; Liliana Stephens, de cuatro años; y Oliver Bondarev, un bebé de tres meses que murió durante la fría noche neoyorquina de septiembre.

De acuerdo con la investigación presentada por la Fiscalía de Nueva York, Erin Merdy llevó a los tres menores hasta la playa de Coney Island, donde posteriormente los ahogó en el océano Atlántico, por lo que la mujer de 34 años, originaria de Brooklyn, recibió una sentencia que podría mantenerla encarcelada hasta el final de sus días.

Esto se debe a que Erin Merdy fue condenada por el juez Danny Chun a cadena perpetua por el asesinato de sus tres hijos, a quienes ahogó en el océano frente al paseo marítimo de la zona donde vivía. Sin embargo, la condena fue dictada pese a la objeción de la fiscalía neoyorquina, que buscaba la pena de muerte para la mujer acusada.