Vitol, uno de los mayores comerciantes de materias primas del mundo, ha mantenido conversaciones con proveedores de servicios y está solicitando permisos para operar la terminal de almacenamiento de combustible Río Bravo que construyó hace seis años en el norte de México y que dejó inactiva, según dos fuentes con conocimiento directo del asunto y un documento revisado por Reuters.El plan de la empresa, con sede en Ginebra, para operar la terminal subraya su intención de restablecerse en México tras el escándalo de sobornos que empañó su reputación.
Esto coincide con la intensa competencia mundial por la infraestructura de suministro energético debido a la guerra en Irán, que ha trastocado las cadenas de abastecimiento. Si Vitol abre la terminal, se convertiría en una de las pocas empresas extranjeras autorizadas a operar infraestructuras petrolera importante en México, donde la petrolera estatal Pemex domina la industria desde la producción, la refinación hasta la distribución.Según un documento que describe los próximos pasos del proceso y las fuentes consultadas, Vitol recurrió a varios servicios de terceros en los últimos meses, entre ellos pruebas, certificación y documentación de sus operaciones en la terminal.Vitol necesita esos contratos con proveedores de servicios independientes antes de poder solicitar a la Secretaría de Energía (Sener) los permisos para comenzar las operaciones de la terminal.Vitol declinó hacer comentarios.














