Algunas personas se prueban una prenda nueva en la tienda y, si les queda bien, le dicen al dependiente “me lo llevo puesto”. Sin embargo, otras no soñarían con ponerse una prenda nueva sin lavarla antes en casa. ¿Es una manía o una exageración? La respuesta corta es que lavar primero es, en la mayoría de los casos, una buena idea, pero hay algunos factores que hacen que algunas personas necesiten un extra de precaución con lo que entra en contacto con su piel.

La dermatitis de contacto por ropa

La dermatitis de contacto es una inflamación de la piel causada por el contacto con una sustancia irritante o alergénica. Puede ser de dos tipos: irritativa (producida por una agresión química directa, por ejemplo, con un ácido) o alérgica (producida por una respuesta del sistema inmune a una sustancia con la que el organismo se sensibilizó previamente). La ropa puede provocar ambas.

“No son de las causas más frecuentes de dermatitis, pero sí vemos consultas relacionadas con la ropa, especialmente en personas con piel sensible, dermatitis atópica o tendencia al eccema”, aclara la doctora Montserrat Fernández Guarino, fundadora de Madriderma y Directora del Grupo de Investigación de Dermatología, Fotobiología y Cáncer de piel de la UAX. “En muchos casos no se trata tanto del tejido en sí, sino del roce, el sudor, la oclusión o determinadas sustancias presentes en las prendas, como tintes, resinas o acabados textiles”.