La Comisión Europea considera que la economía española resiste a las embestidas de la crisis de Oriente Medio, y no solamente no recorta la previsión de crecimiento para 2026 sino que la mejora una décima, desde el 2,3% hasta el 2,4%. Sin embargo, los técnicos comunitarios recortan una décima al crecimiento del 2025, dejándolo en el 2,8%, y también lo hacen en su previsión para el 2027, proyectando que la economía se expanda un 1,9% en vez del 2% que recogió en su última previsión, publicada en noviembre de 2025. La española sigue creciendo muy por encima de las otras grandes economías de la Eurozona: Alemania crecerá solamente el 0,6%, Francia el 0,8% e Italia el 0,5%. La media de la Eurozona se situará en el 0,9%. El consumo privado y la inversión seguirán siendo claves en 2026 y 2027. De hecho, el consumo privado se comporta en 2026 mucho mejor de lo esperado por la Comisión Europea: su previsión era una mejora de 2,3%, mientras que este jueves lo ha revisado hasta el 2,9%, con un gasto de los consumidores que se seguirá "beneficiando del crecimiento del empleo y el contexto de inmigración sostenida". Los técnicos comunitarios identifican dos riesgos clave para la economía española en los próximos meses. El primero es un debilitamiento del turismo de larga distancia como consecuencia del "aumento de los costes de viaje y a otras dificultades relacionadas con los desplazamientos", como podría ser cancelaciones de vuelos, y el segundo es que las tensiones puedan "minar todavía más la confianza" provocando un "período prolongado de cautela por parte del sector privado, lo que afectaría negativamente a la inversión empresarial y al crecimiento del consumo privado". "Las previsiones de Bruselas mejoran en dos décimas la proyección de crecimiento para 2026 que el propio Ministerio mantuvo en el Informe de Progreso Anual remitido a la Comisión (2,2%), en un contexto marcado por la elevada incertidumbre derivada de la guerra de Irán y la volatilidad de los mercados energéticos", explica el ministerio de Economía en un comunicado. La inflación es un punto de especial atención en las previsiones de la Comisión, al ser la vía de contagio más directa para la economía europea de la inestabilidad en Oriente Medio. El bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán como respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel está teniendo un impacto directo en el precio de la energía. La Comisión Europea espera que la inflación en España sea, de media, del 3% en 2026, un punto más que en sus previsiones de otoño, y que en 2027 se sitúe en el 2,5% en vez del 2% previsto. España se sitúa en la media de la Eurozona en lo que se refiere a inflación, aunque se trata de un ámbito de mucha incertidumbre. La Comisión considera que el pico de la inflación de la energía se alcanza este segundo trimestre de 2026, pero también apunta a que se situará por encima del 10% el resto del año, cayendo ya en 2027. Eso se transmitirá después al resto de componentes, empezando por los alimentos no elaborados, que notarán el impacto en 2026, los procesados, que sufrirán las consecuencias hacia finales del año o comienzos del que viene, y finalmente en los servicios, donde la Comisión espera que los precios lleguen al 4% a principios de 2027.