El doble crimen ocurrido en la noche del lunes en la barriada de El Canalillo, en El Ejido (Almería), ha dado un giro en apenas 48 horas. Lo que en un primer momento se investigó como un episodio de violencia doméstica dentro de una familia marcada por la marginalidad y los antecedentes policiales apunta ahora hacia un posible caso de violencia de género y violencia vicaria.El presunto autor, un joven de 25 años que este jueves declara ante el juez, está siendo investigado también por un intento de asesinato machista contra su pareja y por las graves heridas causadas a su hijo de apenas siete meses.La tragedia comenzó poco después de las once de la noche del lunes 18 de mayo en este pequeño núcleo diseminado de apenas 130 vecinos, junto a Balanegra. Los primeros avisos alertaban de varios disparos en la calle Mar Adriático. Cuando llegaron los servicios de emergencia encontraron muertos, dentro de un vehículo, a la madre del detenido y a la pareja sentimental de esta, considerado el padrastro del presunto agresor.El ataque a su bebé podría encuadrarse en un caso de violencia vicariaPero el horror no terminó ahí. Según la reconstrucción realizada por la Guardia Civil, desde ese mismo coche logró escapar la pareja del sospechoso con el bebé en brazos. Ella salió ilesa, aunque el niño recibió dos disparos, uno en la cabeza y otro en la mandíbula. El menor continúa ingresado en estado grave en la UCI pediátrica del Hospital Materno-Infantil Princesa Leonor de Almería, donde tuvo que ser intervenido de urgencia.La investigación considera ahora que el ataque contra el bebé podría encajar en un episodio de violencia vicaria, es decir, ejercida sobre los hijos para dañar a la madre. El subdelegado del Gobierno en Almería, José María Martín, confirmó este miércoles que la declaración de testigos y otros indicios han llevado a los investigadores a reorientar las diligencias hacia la violencia de género, pese a que no existían denuncias previas ni la pareja figuraba en el sistema Viogén.Durante la huida, el presunto agresor siguió disparando. Una joven vecina de 19 años, que salió alarmada tras escuchar las detonaciones, recibió tres impactos de bala en el abdomen y el tórax y permanece ingresada en estado grave en el Hospital Universitario Poniente. Su hija, una bebé de 21 meses, también resultó herida y continúa en la UCI pediátrica. A ellas se suma un hombre de 60 años, alcanzado por un disparo en la cabeza cuando el sospechoso trataba de abandonar la barriada. El herido sigue ingresado en la UCI del Hospital Torrecárdenas.El detenido fue localizado hacia las cuatro de la madrugada del martes, después de varias horas de búsqueda en las que participaron Guardia Civil, Policía Local y agentes del Grupo de Acción Rápida (GAR), apoyados por drones térmicos. Según fuentes de la investigación, el joven presenta un diagnóstico de enfermedad mental grave, una circunstancia que deberá valorarse ahora judicialmente para determinar su grado de responsabilidad penal.Vista del minuto de silencio frente a la casa consistorial por la victimas de suceso ocurrido en el municipio almeriense de El Ejido. Carlos Barba / EFELa conmoción continúa instalada en El Ejido. El Ayuntamiento decretó un día de luto oficial y convocó este miércoles un minuto de silencio en la Plaza Mayor en recuerdo de las víctimas. El alcalde, Francisco Góngora, trasladó públicamente sus condolencias a la familia y reclamó un refuerzo de la seguridad en esta zona del municipio donde, según recordó, se han producido reiteradas intervenciones policiales relacionadas con drogas y armas.El joven pasa este jueves a disposición judicial acusado de hasta ocho delitos: dos asesinatos consumados, varias tentativas de asesinato u homicidio (entre ellas las relativas a su pareja y a su hijo) y un delito de tenencia ilícita de armas, ya que la pistola de nueve milímetros utilizada en el ataque carecía de autorización legal.Mientras tanto, la Guardia Civil mantiene abiertas las diligencias para esclarecer el origen del arma y terminar de perfilar el móvil de una noche que ha dejado a El Ejido sumido en una mezcla de estupor, miedo y duelo.Córdoba, 1984. Periodista. He desarrollado mi carrera en distintos medios de información editados en Sevilla, siempre buscando historias que reflejen la realidad en la que vivimos