Actualizado Jueves,
mayo
11:03Un video difundido ha desatado una fuerte controversia en el �mbito pol�tico peruano al mostrar al alcalde de Surco, Carlos Bruce, utilizando una pistola el�ctrica sobre su asesor, Arturo Bobbio. En la grabaci�n, que se volvi� viral r�pidamente en redes sociales, se observa a la autoridad edil disparando el dispositivo entre risas directamente a la espalda de Bobbio, quien es sostenido por otra persona y se desploma de inmediato tras recibir la descarga en lo que parece ser un ambiente de oficina.Ante la difusi�n del material, Carlos Bruce —quien ha confirmado su postulaci�n para la alcald�a de Lima— calific� las im�genes como un "extracto editado y fuera de contexto". Seg�n los pronunciamientos oficiales, el incidente form� parte de una din�mica privada y voluntaria realizada en un ambiente de confianza, asegurando que se trat� de simulaciones que no fueron reales y que en ning�n momento existi� un riesgo para la integridad de los presentes.Por su parte, el asesor Arturo Bobbio rompi� su silencio para respaldar la versi�n del burgomaestre, afirmando que el video registra una simulaci�n de lo que ser�a un ensayo para un "en vivo period�stico" previsto para el d�a siguiente. Bobbio denunci� que existen "personajes oscuros" que intentan difamarlo mediante la manipulaci�n de im�genes e incluso el uso de inteligencia artificial. Asimismo, reafirm� su postura a favor de las armas no letales para el serenazgo, asegurando que "recibir�a mil disparos" para probar que estos dispositivos son mecanismos de protecci�n seguros.Este incidente ocurre apenas d�as despu�s de que la municipalidad de Surco presentara 150 pistolas de electrochoque modelo Taser 10 y c�maras corporales para su personal de seguridad. Surco se convirti� en marzo en el primer distrito del pa�s en equipar a su personal con estas herramientas de fabricaci�n norteamericana, que permiten hasta diez disparos sin recarga inmediata. A pesar de las explicaciones, el video ha generado un intenso debate sobre el uso responsable de este armamento en manos de funcionarios p�blicos.










