El pasado jueves 14 de mayo, el Real Madrid anunciaba una rueda de prensa de urgencia para las 18:00 horas, un anuncio que cogía a mucha gente a contrapié. Solo unas horas después, Florentino Pérez oficializaba el motivo de aquella puesta en escena pública: la convocatoria de elecciones a la presidencia de la entidad blanca. Ahora, solo unos días después y con el plazo cada vez más cerca de acabar, todo indica que el actual mandatario tendrá rival. Enrique Riquelme, presidente del Grupo Cox, presentará su candidatura para tratar de luchar contra Pérez, con más de 26 años ya en el cargo. Eso sí, los plazos son cada vez más reducidos y, como tal, el espacio para maniobrar y armar una candidatura fuerte en todos los planos obliga a un trabajo minucioso y denodado para conseguir formar un grupo de trabajo, en lo económico y lo deportivo, que atraiga el voto del socio en busca del cambio. Una vez anunciado el jueves 14 la convocatoria de elecciones, el Real Madrid oficializó la apertura del proceso mediante un comunicado de la Junta Electoral, que activa el calendario previsto en los estatutos sociales del club para la elección de presidente y Junta Directiva. Así, el plazo para presentar candidaturas se extenderá del 14 al 23 de mayo de 2026. Es decir, quedan escasos tres días para que se presenten las posibles candidaturas. Pero la presidencia del Real Madrid no está abierta a cualquier socio. El sistema estatutario exige una serie de condiciones pensadas para proteger el modelo de propiedad del club, donde los socios mantienen la condición de dueños de la entidad. Uno de los requisitos fundamentales es la nacionalidad española. Esta exigencia forma parte del blindaje institucional del club frente a posibles intentos de control por parte de grandes fortunas extranjeras, fondos de inversión o modelos similares a los llamados clubes-estado. También es necesario acreditar una larga vinculación con la entidad. Cualquier aspirante a la presidencia debe tener al menos 20 años de antigüedad ininterrumpida como socio, un filtro que reduce de forma notable el número de personas que pueden presentarse. El obstáculo más exigente es el respaldo financiero. Todo candidato debe presentar un preaval bancario que cubra, como mínimo, el 15% del presupuesto general de gastos del Real Madrid. Con las cifras actuales de la entidad, ese requisito supone una cantidad de decenas de millones de euros. En la práctica, limita la carrera electoral a perfiles con una solvencia económica muy elevada y capacidad inmediata para obtener ese respaldo bancario. La candidatura, además, debe estar formada por un mínimo de 10 socios y un máximo de 20. Todos ellos deben estar al corriente de sus obligaciones sociales y no tener sanciones vigentes dentro del club. La admisión y proclamación se realizará al día siguiente de la presentación de cada candidatura, siempre que cumpla las exigencias fijadas por la normativa interna. Los recursos contra la proclamación o el rechazo de una candidatura deberán presentarse ante la Junta Electoral dentro de los dos días naturales siguientes a la notificación y publicación de la decisión. Si finalmente resulta proclamada más de una lista, el club anunciará la fecha y el lugar de las votaciones. El pasado jueves 14 de mayo, el Real Madrid anunciaba una rueda de prensa de urgencia para las 18:00 horas, un anuncio que cogía a mucha gente a contrapié. Solo unas horas después, Florentino Pérez oficializaba el motivo de aquella puesta en escena pública: la convocatoria de elecciones a la presidencia de la entidad blanca. Ahora, solo unos días después y con el plazo cada vez más cerca de acabar, todo indica que el actual mandatario tendrá rival.