Pedro Alonso y Begoña Vargas visitaron este miércoles El Hormiguero para presentar uno de los estrenos más esperados del mes, el de la serie de Netflix Berlín y la dama de Armiño."Seguimos un poco contando qué pasa después de la primera temporada. Hay una elipsis de tiempo entre la primera y la segunda, que suceden cosas", señaló la actriz."Me ha gustado mucho esta temporada porque siento como que los personajes se conocen más, son más familia, ya no hay como tanta presentación de cada uno de ellos. Y bueno, pues obviamente hay otro robo, hay mucho amor y mucho salseo también", añadió.Pablo Motos les preguntó: "¿Es buena idea cabrear a Berlín?". La invitada dijo que no rotundamente, pero su compañero explicó que "es muy buena idea. La salsa de Berlín es que es un tipo controvertido y, fundamentalmente, asqueroso""Es que estoy en modo despedida, ¿sabes? Técnicamente, esta es mi última entrevista después de nueve años y medio asociado al personaje. Este es el momento. Cerramos el ciclo", desveló el actor.Alonso explicó que "tengo la impresión de que, después de todos estos años que hemos viajado, dentro de la ficción y fuera de la ficción, a través del mundo entero, lo de acabar en Sevilla ha sido como una nota de cierre fundamental".El presentador quiso saber cuándo había tomado esa decisión: "Digamos que la temporada pasada para mí fue dura. Físicamente fue muy exigente. Psicológicamente, rodar una serie como esta nueve meses es heavy, pero nos va la marcha. Pasaron cosas también en mi vida. Fue, digamos, una racha delicada", le contestó Alonso."Fui a hacerme una especie de limpieza, de reseteo. Yo estaba en la selva y lo sentí. Yo pensaba que durante todo el proceso de La Casa de Papel y de Berlín, que la vida me estaba haciendo un regalo increíble, que yo he procurado honrar, pero algo en el estómago hizo ¡clac!", recordó. El invitado y protagonista de la serie añadió que "sentí que estaba entrando en una nueva fase de la vida, que tenía que hacer sitio a algo nuevo y despedirme con alegría"."Es poner fin al sueño de tu vida...", aseguró Motos. " Bueno, desde luego, Berlín y el proceso han sido la lámpara de Aladino de mi vida", le confesó Alonso."¿Quién me iba a decir a mí hace diez años que yo iba a vivir cosas tan demenciales, locas, increíbles, estimulantes, duras, fuertes, como las que he vivido a través del mundo? O sea, yo era un actor de clase media al que la vida se le ha puesto en modo ciencia ficción", concluyó.