Opinión
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Por la libertadSi es tan bueno el etanol, no debería ser obligatorio su uso; hasta el agua a la fuerza es mala.
Estamos a mes y medio de que, por ley, las gasolinas de Guatemala utilicen 10% de etanol. Tanto los defensores del gobierno como el lobby o cabildeo mercantilista del etanol se han encargado de hablar de los beneficios y bondades del mismo, pero no te dicen todas las críticas y problemas que pueden causar.
¿Por qué tiene que ser obligatorio? ¿Por qué no se permite que cada persona escoja si quiere gasolina con o sin etanol y que pague el precio que corresponda? La razón principal de la obligación viene del cabildeo mercantilista de los productores de maíz de Estados Unidos y que ha contagiado al resto de productores de caña de azúcar en países más tropicales. El etanol se puede obtener tanto del maíz como del azúcar. No son iguales en cuanto a la huella de carbono; el de maíz es peor que el de la caña. Pero, igual, el cabildeo en Estados Unidos ha sido tan poderoso que ningún político quiere ponerse en contra de los votantes de los estados que son claves en las elecciones primarias como Iowa, Nebraska, Illinois, Minnesota y otros que producen maíz. Iowa es importantísimo. Así que hay leyes que obligan al uso del 10% del etanol (E10) en las gasolinas, creando una demanda artificial enorme de maíz, elevando los ingresos agrícolas, generando empleos que no existirían en el sector agrícola de productos de maíz, destilerías, transporte y cierta maquinaria. El cabildeo del etanol es enorme y poderoso. Es empobrecedor porque favorece a un grupo a costa del resto de la población. Pero el resto de la población no se da cuenta porque está muy dispersa, mientras que el grupo de cabildeo es muy unido y poderoso.












