El Hotel Eurostars de Toledo, en el barrio de Buenavista, uno de los más ‘exclusivos’ al norte de la ciudad, acoge los días 20 y 21 de mayo, la 53ª Conferencia Regional de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), con medio millar de asistentes procedentes de más de 50 países.

El evento ha provocado un despliegue policial en toda regla, con casi 200 agentes en esta zona del norte de la capital castellanomanchega, extramuros del Casco Histórico, y con estrictos controles de seguridad que no han pasado desapercibidos para los vecinos y vecinas de la zona, ni tampoco para los taxistas que iban y venían y que han visto cómo los furgones de la Policía Nacional se apostaban en las inmediaciones del hotel.

Entre las unidades participantes en el dispositivo se han desplegado medios aéreos, unidades especializadas de guías caninos o unidades de subsuelo para “garantizar que el dispositivo se desarrolle con total normalidad”.

Los agentes pertenecen en gran medida a la Comisaría Provincial y la Jefatura de la Policía en Toledo, así como de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Toledo y Albacete y de los Grupos Operativos de Respuesta (GOR) tanto de la Comisaría Provincial como de Talavera de la Reina. El despliegue se ha preparado desde hace dos meses a través de reuniones operativas con un incremento efectivo de los agentes en las calles de la ciudad.