Los jurados de los talents shows tienen bien entrenada la apertura de boca. Deben sacar la expresividad que llevan dentro para recalcar en la audiencia la percepción de estar ante un hecho épico. Más aún cuando se descubre quién está debajo de las cabezas de Mask Singer. Entonces, la cara de sorpresa debe transmitir estar descubriendo la celebrity más inesperada de la historia. Menos Juan y Medio. Él, de vez en cuando, se queda con gesto de "¿pero, usted quién es?".No es un homenaje a uno de los grandes momentos de El Diario de Patricia, el presentador está representando a tantos espectadores en casa que ya saben que no pueden alcanzar a conocer a todos los famosos de hoy. Por muchos seguidores que sumen en sus redes sociales. Y no pasa nada.Instagram y TikTok han naturalizado la popularidad a la carta. Hasta las influencers con millones de followers no terminan de ser transversales en el imaginario colectivo. ¿Cómo es posible, si congregan a tanta gente? Su perfil de público no está focalizado solo en España y se reparte por el globo terráqueo.Lola Lolita era la persona que estaba dentro de Mofeta. Una de las referentes de la viralidad. De hecho, se notaba su experiencia en bailes de TikTok en cómo ha dado vida con actitud al disfraz. Tanto que la cola del muñeco dio un simpático bofetón a Nena Daconte en plena actuación. Es el acierto de la semifinal. Antena 3 ha incorporado duetos. Las máscaras han cantado con artistas de carne y hueso. Lo que ha ayudado a que las actuaciones sean más memorables por más reales. Todos muy a tono de sus compañeros de escenario. La Rosa con Abraham Mateo, la Jirafa con Pablo López, la Momia con Rafa Sánchez, Troglodita con Carlos Baute y Mejillón con Melody. Ahí, las alarmas saltaron. Los investigadores, Ruth Lorenzo, Boris Izaguirre, Ana Milán y el propio Juan y Medio, se percataron de que el mejillón sonaba a Silvia Abril. Su voz cantando “Soy una diva, valiente, poderosa” era más reconocible. Ya la habíamos escuchado en esa canción. La había imitado con Buenafuente. Aunque cambió la letra hasta hacerla más descriptiva de las artes promocionales de Melody en su carrera a Eurovisión: “Soy una diva pesada, pegajosa, me paso el día interrumpiendo famosas”.Mejillón se destapó. En efecto, era Silvia Abril. Y Juan y Medio tampoco sobreactuó cara de sorpresa. No lo necesita: el afecto se multiplica en su honestidad en primer plano. Esta vez, sí sabía quién era. Acertaron los cuatro miembros del jurado. Y eso que Silvia había estado más contenida de lo que acostumbra, para que no se notara su reconocible alegría de teatrera de barrio.Y, ya liberada de la máscara, la actriz hizo lo que rara vez sucede en Mask Singer: que la celebrity desenmascarada cante de cerca al espectador. Con sensibilidad. Con travesura. Con complicidad. Silvia mirando a los ojos de su público. Y todos mirando a los ojos de Silvia. La comunión que es la televisión. La tele que es Silvia Abril.
La cara de Juan y Medio en 'Mask Singer': así representa al público de la tele de España
Cuando no necesitas sobreactuar para transmitir.







