La foto del final, con los dos Emilianos marplatenses juntos, uno subido sobre los hombros del otro, Buendía arriba, Martínez abajo, y una bandera argentina apretada entre la cintura del delantero y el cuello del arquero, resumió gráficamente lo que puede significar para la selección argentina el título de Europa League que el Aston Villa conquistó en Estambul ante el Friburgo alemán.Con la definición de la lista de los 26 que irán al Mundial a la vuelta de la esquina, nadie duda que el Dibu será el dueño de los tres palos en la cita norteamericana. En cambio, la presencia de Buendía continúa siendo incierta. Es cierto que en las últimas semanas su nombre venía sonando cada vez con más fuerza para hacerse un hueco entre los designados, pero sin noticias sobre el pensamiento del cuerpo técnico albiceleste que comanda Lionel Scaloni, a la vista del público parecía faltarle algo al número 10 de los de Birmingham. Justamente so que ocurrió en la final celebrada en Estambul: una actuación consagratoria como para disipar las dudas.Buendía ya venía cumpliendo una temporada excelente: 52 partidos, 10 goles y 8 asistencias en todas las competencias. Y sobre todo, un rendimiento creciente que lo fue convirtiendo, fundamentalmente en este semestre, en indispensable en el funcionamiento de su equipo. En el colmado estadio del Besiktas, el delantero de 29 años certificó que ha alcanzado un nivel de madurez suficiente como para afrontar cualquier desafío. Sumó un golazo y una asistencia a su estadística personal, y fue partícipe fundamental en un triunfo que devuelve a los villanos al primer plano internacional, 54 años después de aquella Copa de Europa ganada al Bayern Munich y la posterior Supercopa conquistada ante el Barcelona.Aston Villa's Emiliano Buendia celebrates after scoring his side's second goal during the Europa League final soccer match between Freiburg and Aston Villa in Istanbul, Turkey, Wednesday, May 20, 2026. (AP Photo/Emrah Gurel)Emrah Gurel - AP“Ya veremos” fueron las dos únicas palabras que se permitió decir Buendía cuando todavía sobre el césped le preguntaron por una teórica citación al equipo nacional. Las pronunció y poco menos que se alejó corriendo de los micrófonos, como para no dar lugar a ninguna otra alusión sobre el asunto. Tal vez porque piense que al técnico de Pujato ya le habría bastado con lo que había visto de él durante los 81 minutos que estuvo en la cancha.En un partido extremadamente táctico, el jugador que llegó a Aston Villa hace cinco temporadas después de una carrera en equipos de menor peso, como el Getafe o la Cultural Leonesa en España y el Norwich inglés, cumplió a rajatabla en la primera media hora con el pedido del entrenador Unai Emery: tapar el sector izquierdo de la zona de volantes, tanto cuando la idea era presionar bien arriba, o cuando el bloque retrocedía para apretarse cerca de su área; y ofrecerse como salida a un toque, para acelerar la transición luego de cada robo de balón en el campo propio.El cambio en su juego, y en el partido en general, comenzó a verse a partir de los 30. Buendía fue de los primeros que se percató que hacía falta algo más para alterar el curso de un encuentro hasta ese momento monótono y casi aburrido. Soltó amarras el marplatense para ofrecerse como receptor por el medio, o incluso por derecha, donde los rivales no lo esperaban. No tuvo mayor efecto en sus dos o tres apariciones iniciales, pero en la tercera sacudió la noche. El conjunto inglés acababa de ponerse en ventaja con una exquisita volea del belga Youri Tielemans a la salida de un córner (acción perfecta dibujada en el laboratorio), y el Friburgo había sentido el cachetazo. Todo un símbolo: Emiliano Buendía, con el trofeo de la Europa League y la bandera argentina; todo salió bien para él y Dibu Martínez en la finalAngel Martinez - UEFA - UEFABuendía supo aprovecharlo. Insistió una vez más en volcarse hacia la derecha, sacó rápido y corto un lateral el polaco Matty Cash, tocó con criterio el escocés John McGinn y el número 10 recibió sin nadie alrededor en el vértice del área. Entonces giró, levantó la cabeza, apuntó y su zurdazo se fue enroscando hasta meterse en el ángulo superior derecho del arquero Noah Atubolu. Golazo y 2-0 antes del descanso.La función personal seguiría al regreso. A los 12, desborde por izquierda frente al alemán Lukas Kübler y centro rasante para que Morgan Rogers punteara al gol y sellara el resultado y el destino de la Copa. Incluso pudo haber una más, si a los 30 al jugador argentino no se le hubiese escapado afuera por centímetros una definición mano a mano con el arquero. Un ratito más tarde, Emery decidió que ya era suficiente, lo sustituyó con Jadon Sancho, y Buendía se fue con la sonrisa en el rostro, seguro de haber hecho todo lo posible para que su “ya veremos” quede coronado con un sitio en la lista de Scaloni.La gran noche de un Emiliano dejó en segundo plano el aporte del otro. En buena medida porque el Friburgo apenas lo exigió. Dibu solo debió responder a un remate de media distancia del suizo Johan Manzambi (uno de los pocos que se salvó del aplazo en el elenco germano); descolgar algunos centros llovidos (cerca del final se le escapó uno y después pudo tapar el posterior disparo); y realizar una de sus habituales atajadas brillantes -cabezazo de Manzambi que lo tomó a contrapié y desvió con una mano-, que fue anulada por fuera de juego.Emiliano "Dibu" Martínez con el trofeo de la Europa League, un buen impulso para el MundialShaun Brooks - CameraSport - CameraSportAl margen de lo realizado por los argentinos, la final de esta Europa League no quedará en el recuerdo. Fue chata en el juego hasta el 1 a 0 y después el Aston Villa la resolvió en 5 minutos, plasmando en el marcador la amplia distancia de categoría individual que se vislumbraba por anticipado y que indican el potencial económico (solo para esta temporada gastó 70 millones de euros en fichajes contra 33 del Friburgo) y la calidad y experiencia de los jugadores que se enfrentaban. Alcanza con decir que los villanos pusieron en la cancha 6 futbolistas que ya tienen asegurada su presencia en el Mundial, y cuentan con otros 6 que aguardan las listas de sus respectivas selecciones.Uno de ellos no desaprovechó la ocasión para presentar su candidatura. Emiliano Buendía fue elegido MVP del partido, hizo un golazo, entregó una asistencia y levantó la Europa League. O lo que es igual, se encargó de golpear con todas sus fuerzas las puertas del predio de Ezeiza. En pocos días todos sabremos si lo escucharon del otro lado.Europa LeagueEmiliano BuendíaEmiliano Martínez