El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha agitado la política internacional con un contundente mensaje en vídeo dirigido al pueblo de Cuba. La fecha elegida para esta declaración no ha sido casual: el 20 de mayo, día en que la comunidad del exilio conmemora la Independencia de la isla frente a la postura del régimen castrista. En su discurso, Rubio ha exculpado las medidas de Washington de la severa crisis energética que asola la isla y ha señalado directamente al entramado militar de La Habana como el auténtico responsable de las penurias cotidianas de los ciudadanos. Este pronunciamiento de la diplomacia estadounidense se produce en un clima de altísima tensión, marcado por el reciente decreto firmado por Donald Trump el 29 de enero, el cual penaliza con aranceles a los países que suministren crudo a la isla caribeña. El impacto de esta medida es innegable en un sistema donde el 80% de la energía depende de combustibles fósiles, antes subsidiados por socios como Venezuela o México. Sin embargo, Rubio ha querido desvincular el embargo de la precariedad de la red eléctrica, conectando la realidad de la isla con los flujos de dinero que terminan en capitales europeas como Madrid. La intervención del secretario de Estado coincide además con la imputación penal contra el exlíder cubano Raúl Castro, de 94 años, por parte del Departamento de Justicia de EEUU, por el derribo en 1996 de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate. Mientras desde La Habana el mandatario Miguel Díaz-Canel respondía en redes sociales calificando la efeméride del 20 de mayo como un símbolo de "intervención, injerencia, despojo, frustración" debido a la histórica Enmienda Platt, Washington mueve sus fichas ofreciendo un giro radical en las relaciones bilaterales, condicionado a una apertura democrática y económica total. El peso de GAESA y los lujos en Madrid El jefe de la diplomacia norteamericana centró sus críticas más feroces en el funcionamiento interno de la economía isleña y el rol del conglomerado militar que maneja las finanzas. Según las palabras del funcionario, “la razón por la que se ven obligados a sobrevivir 22 horas al día sin electricidad no se debe a un bloqueo petrolero por parte de Estados Unidos. Como ustedes saben, mejor que nadie, llevan años sufriendo de apagones. La verdadera razón por la que no tienen electricidad, combustible ni alimentos es porque quienes controlan su país han saqueado miles de millones de dólares, pero nada ha sido utilizado para ayudar al pueblo”. En este sentido, Rubio recordó que hace tres décadas el propio Raúl Castro fundó el holding GAESA, una entidad controlada por las Fuerzas Armadas cuyos ingresos superan de forma notable los recursos del propio Gobierno. El líder estadounidense denunció la disparidad de condiciones de vida afirmando que “En vez de usar el dinero para mantener y modernizar las centrales eléctricas que están dañadas, usan el dinero para construir más hoteles para extranjeros y para enviar a sus familiares a vivir con lujos en Madrid e incluso hasta aquí en Estados Unidos”. De este modo, la capital española aparece en el mapa de la geopolítica caribeña como uno de los destinos preferidos por la élite para canalizar su fortuna. El secretario de Estado insistió en que el entramado militar funciona prácticamente como un ente autónomo que absorbe los beneficios del turismo, la construcción y las entidades financieras, incluyendo los fondos de ayuda que llegan desde el exterior. El secretario afirmó de manera tajante que “Cuba no está controlada por ninguna revolución. Cuba está controlada por GAESA, un Estado dentro del Estado, que no rinde cuentas a nadie y acapara las ganancias de sus negocios para beneficios de una pequeña élite”. Con este argumento, el representante estadounidense restó cualquier legitimidad ideológica al sistema actual. La propuesta de Trump para una nueva vía económica Frente al panorama actual, la administración norteamericana ha puesto sobre la mesa una propuesta de asistencia humanitaria inmediata valorada en 100 millones de dólares en víveres y productos médicos. No obstante, para que este desembolso se haga efectivo, Washington exige una condición indispensable: la ayuda económica no podrá ser gestionada por los estamentos oficiales de la isla. En sus propias declaraciones, Rubio enfatizó que este fondo “tiene que ser distribuido directamente al pueblo cubano por la iglesia católica o otros grupos caritativos de confianza, no robados por Gaesa para que lo vendan en sus tiendas”. Ambos gobiernos mantuvieron recientemente contactos en La Habana para evaluar la viabilidad de esta distribución. El plan norteamericano va más allá del soporte de emergencia y dibuja un escenario de transformación estructural a largo plazo para los habitantes de la isla. El mensaje promueve una transición hacia el libre mercado donde los ciudadanos particulares puedan competir en igualdad de condiciones y gestionar empresas estratégicas sin la tutela del Partido Comunista. En palabras del propio Rubio, “El presidente Trump ofrece una nueva vía entre Estados Unidos y una nueva Cuba. Una nueva Cuba donde ustedes, los cubanos de a pie, no solo GAESA, pueda ser dueño de una gasolinera o de una tienda de ropa o de un restaurante”. EEUU condiciona el futuro de las relaciones y la ayuda humanitaria con Cuba a la disolución del monopolio militar y su apertura democrática El desenlace de esta estrategia diplomática dependerá de la respuesta de la sociedad civil y de la resistencia del bloque gobernante en un momento de extrema vulnerabilidad energética. Para cerrar su alocución, el secretario de Estado comparó la situación de la isla con el desarrollo comercial y civil de otros entornos geográficos vecinos como Jamaica, Bahamas o la República Dominicana. El alto funcionario concluyó su intervención recordando a los ciudadanos de la isla que la libertad económica y el derecho al voto son derechos cotidianos a escasas millas de sus costas y que “actualmente, lo único que se interpone en camino hacia un mejor futuro son quienes controlan su país”. El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha agitado la política internacional con un contundente mensaje en vídeo dirigido al pueblo de Cuba. La fecha elegida para esta declaración no ha sido casual: el 20 de mayo, día en que la comunidad del exilio conmemora la Independencia de la isla frente a la postura del régimen castrista. En su discurso, Rubio ha exculpado las medidas de Washington de la severa crisis energética que asola la isla y ha señalado directamente al entramado militar de La Habana como el auténtico responsable de las penurias cotidianas de los ciudadanos.