Estados Unidos está subiendo el tono contra Cuba. El Departamento de Justicia ha imputado este miércoles al expresidente Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate, ha informado un funcionario estadounidense a la agencia Reuters. La acusación contra Castro, presentada ante un tribunal federal de Miami, le imputa un presunto delito de conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, cuatro cargos de asesinato y dos de destrucción de aeronaves, según los documentos judiciales. Estos cargos son el resultado de un proceso judicial que lleva gestándose 30 años, cuando Castro era ministro de Defensa. Según las autoridades estadounidenses, tuvo una participación directa en la orden de derribo de los aviones que formaban parte del grupo cubano-americano y anticastrista. "Estados Unidos no tolerará que un estado canalla albergue operaciones militares, de inteligencia y terroristas extranjeros hostiles a tan solo noventa millas del territorio estadounidense", dijo Donald Trump en un comunicado. Por su parte, el fiscal general interino de EEUU, Todd Blanche, destacó que "por primera vez en casi 70 años, altos liderazgos del régimen cubano afrontan cargos en este país". "El presidente Trump está comprometido a restaurar un principio muy simple, pero importante: si matas a estadounidenses, te perseguiremos, no importa quién seas, no importa qué título tengas, y en este caso, no importa cuánto tiempo haya pasado", declaró. Los cargos se han anunciado en el marco de una ceremonia organizada por la Fiscalía Federal de Miami para honrar a las víctimas del incidente. El Departamento de Justicia ya había anunciado el martes que haría un comunicado en relación con la ceremonia, pero no proporcionó detalles al respecto. La imputación ha tenido lugar, además, en medio de un incremento de las tensiones entre Washington y La Habana. El presidente estadounidense ha afirmado que el gobierno de Cuba es corrupto e impuso un bloqueo a la isla con la intención de poner entre las cuerdas al gobierno. En varias ocasiones ha asegurado que la isla "será la siguiente", después de la intervención militar de Venezuela y la captura de Nicolás Maduro. La presentación del caso está a cargo del fiscal Jason Reding Quiñones, un aliado de Trump, que ya había empezado una investigación contra dirigentes castristas el mes pasado. Ya en ese momento, varios analistas apuntaban a una estrategia similar a la que se utilizó con Maduro, quien fue acusado por EEUU en 2020 por cargos relacionados con el narcotráfico. Esa fue después la justificación para la operación militar en Caracas. Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, declaró que cualquier acción militar estadounidense contra Cuba conduciría a un “baño de sangre” y que la isla no representa una amenaza. Cuba no se ha pronunciado sobre la imputación de Castro por el caso que ocurrió en 1996, cuando dos avionetas fueron derribadas por las fuerzas de La Habana. Los aviones pertenecían a Hermanos al Rescate, un grupo de pilotos cubanos exiliados con base en Miami. Los cuatro hombres a bordo fallecieron. El grupo afirmó que su misión era buscar en el estrecho de Florida a balseros cubanos que huyeran de la isla, y que sobrevolaba habitualmente las cercanías de la costa cubana. El gobierno cubano argumentó en ese momento que el ataque fue una respuesta legítima a la intrusión de los aviones en el espacio aéreo cubano. Estados Unidos condenó el ataque e impuso sanciones, pero no presentó cargos penales contra ninguno de los hermanos Castro. El Departamento de Justicia acusó a tres oficiales militares cubanos en 2003, pero nunca fueron extraditados. Antes de que la imputación se hiciera pública, varios miembros del Partido Republicano afirmaron que la acusación contra Raúl Castro sería una manera de "traer justicia" a todos los cubanos. "El día de hoy todo indica que a Raúl Castro lo van a poner en la lista de los malos (...) por eso hoy es un día glorioso para los cubanos porque la ayuda ha llegado y porque EEUU después de 67 años ha decidido tomar la iniciativa de hacer lo correcto y liberar al pueblo cubano de los sátrapas", dijo la legisladora María Elvira Salazar. Salazar, congresista cubanoestadounidense de uno de los distritos con mayor presencia del exilio isleño en Miami, celebró como "un antes y un después" el anuncio del caso federal contra el hermano de Fidel Castro. Paralelamente, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, hizo este miércoles un llamamiento a los cubanos de la isla a apoyar la "nueva Cuba" propuesta por Trump y a rechazar a las élites militares que solo se han enriquecido a costa del pueblo. El jefe de la diplomacia estadounidense, de ascendencia cubana, culpó al Gobierno cubano de la crisis humanitaria y económica que sufre la nación, agravada por el actual bloqueo de crudo de Estados Unidos, al que el secretario no se refirió en su mensaje. Estados Unidos está subiendo el tono contra Cuba. El Departamento de Justicia ha imputado este miércoles al expresidente Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate, ha informado un funcionario estadounidense a la agencia Reuters. La acusación contra Castro, presentada ante un tribunal federal de Miami, le imputa un presunto delito de conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, cuatro cargos de asesinato y dos de destrucción de aeronaves, según los documentos judiciales.
Estados Unidos imputa a Raúl Castro en medio de las tensiones con Cuba
El expresidente cubano ha sido acusado en por la justicia estadounidense de ordenar el derribo de dos aviones cubano-estadounidenses en 1996










