El brote de hantavirus encendió las máximas alarmas sanitarias tras alcanzar los 105 casos confirmados en la temporada, sumando tres nuevos contagios recientes en Río Negro, Jujuy y Chubut. Sin embargo, el foco que desvela a los epidemiólogos es un contagio masivo originado a bordo del crucero turístico MV Hondius: el evento ya registra 11 afectados por la letal cepa Andes e incluso cruzó las fronteras tras confirmarse pacientes internados en Francia y España. Ante la gravedad del cuadro, el Gobierno envió una comitiva de urgencia del Instituto Malbrán hacia Tierra del Fuego para rastrear el origen exacto de la infección. A su vez, el Ministerio de Salud precisó que, de los 11 casos vinculados al buque, ocho son positivos confirmados, dos figuran como probables y uno permanece "inconcluso" en Estados Unidos. El análisis genético preliminar arrojó secuencias idénticas entre los afectados, lo que ratificó la vía de contagio directo entre los pasajeros. Ante la complejidad del escenario, el Boletín Oficial advirtió que los datos seguirán bajo revisión constante y exigió a las provincias fortalecer la vigilancia rápida para evitar nuevos focos. Por la gravedad de la situación, hay pacientes internados en España Más allá de la urgencia marítima, la situación en territorio continental no da respiro. El último informe del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) detalló que la región Centro concentra más de la mitad de los diagnósticos absolutos a nivel nacional. No obstante, la tasa de incidencia más preocupante castiga de lleno al Noroeste Argentino (NOA), con una proporción de 0,60 casos por cada 100.000 habitantes. La detección de los últimos pacientes en la Patagonia y en el extremo norte confirma que la circulación del virus mantiene una amplia cobertura geográfica que no distingue fronteras provinciales. Con los recursos ministeriales enfocados en contener el hantavirus, la llegada de los primeros fríos tensó aún más la atención primaria con una explosión de gripe A(H3N2). El sistema de vigilancia genómica detectó que el subclado J.2.4.1 (K) "monopolizó" las estadísticas de la temporada y ya representa el 91% de las infecciones respiratorias en lo que va del año, desplazando casi por completo a las demás variantes virales.