A las siete de la mañana del 13 de mayo, Yulixa Tolosa salió de su casa, en la localidad de Bosa, en el suroccidente de Bogotá, con la ilusión de realizarse el procedimiento estético con el que llevaba años soñando. Quería perder algunos kilos y ver su abdomen más moldeado, según han relatado sus allegados. Acudió a Beauty Láser M.L., un centro de garaje en el barrio Venecia, también en el sur de la capital colombiana. Conocía a varias personas que se habían realizado procedimientos similares allí, sin complicaciones. Pero lo que parecía ser un sueño se convirtió en lo opuesto: la operación le generó complicaciones que fueron desatendidas y la llevaron a la muerte.Yulixa, de 52 años, salió del procedimiento en la tarde de ese miércoles con signos de malestar, tras una intervención que se extendió mucho más de las dos horas previstas. Amalia Pardo, la amiga que la acompañó, la vio con la tez amarillenta, desorientada y con dificultad para respirar. Entonces grabó un video que les compartió a las compañeras que trabajaban en la peluquería propiedad de Tolosa, y que luego se hizo público. Aquel video era la primera señal de que algo no andaba bien.El personal a cargo del centro —que luego se supo que solo tenía un permiso para funcionar como peluquería— le pidió a Pardo que fuera por ropa limpia, porque la de la paciente se había llenado de sangre, y que la dejara dormir; la misma Yulixa le decía que tenía mucho sueño. La indicación era que debían dejarla internada, bajo observación. Pero cuando Pardo regresó al centro, en la noche del miércoles, no encontró rastro de ella. Ella, junto con otras amigas cercanas, les escribieron a los encargados del lugar, pero toda la información que recibían era confusa: primero les dejaron de contestar, luego les dijeron que ella había decidido irse. Después era la misma Yulixa la que les enviaba mensajes confusos desde su propio celular, que estaba siendo manipulado. En lugar de esperar a su acudiente, o de trasladar a la paciente a un hospital, miembros del centro estético subieron a Yulixa a rastras a un carro, no es claro si muerta o todavía con vida. Las imágenes de las cámaras de seguridad de los alrededores muestran que dos hombres la cargan de los brazos. Las piernas de ella cuelgan, y es imposible determinar si está consciente. Intentan meterla al baúl del Chevrolet Sonic gris de placas UCQ-340, pero ante la dificultad y posiblemente ante las miradas de los viandantes, la sientan en la parte de atrás, según relató un ciudadano que transitaba por el lugar. Los hombres, junto con Yulixa y otras dos mujeres, huyen en el vehículo. El jueves, tras las denuncias de las amigas de Tolosa, empezó la angustia por lo que las autoridades calificaron como una desaparición, una que puso en vilo a toda Colombia. El cuerpo de Yulixa fue hallado seis días después, en el municipio de Apulo, unos 100 kilómetros al occidente de Bogotá. En paralelo, la investigación policial y judicial ha derivado en el sellamiento del lugar y en cinco capturas, tres de ellas realizadas en Venezuela, tras la expedición de una circular azul de la Interpol. La Fiscalía colombiana ya ha pedido formalmente a las autoridades del país vecino la extradición de los acusados.Entre los capturados están María Fernanda Delgado Hernández, de 30 años y dueña del centro estético; Edinson José Torres Sarmiento, de 40 años, su pareja sentimental; y David Ramos, el supuesto cirujano que realizó el procedimiento. Torres y Ramos serían los dos hombres de los videos; Delgado una de las dos mujeres. La otra sería la aseadora del lugar. Luego de abandonar el cuerpo de Yulixa en una zona boscosa, los ahora capturados habrían conducido por más de 600 kilómetros al nororiente. En la frontera abandonaron el Sonic. El vehículo apareció el sábado y se convirtió en indicio de que los responsables podrían haberse dado a la fuga rumbo a Venezuela. Luego habrían cruzado la frontera a pie, para no ser relacionados con el vehículo. Una llamada de Torres avisando que ya habían llegado habría sido clave en la investigación. La Policía ha establecido que el vehículo cruzó Bogotá hacia el norte. Las autoridades captaron imágenes de él en varios peajes, en su camino hasta Norte de Santander, el departamento que tiene a Cúcuta como capital. En el municipio de Los Patios, en el área metropolitana, la comunidad alertó sobre el vehículo. Luego de que las autoridades lo inmovilizaran, dos hombres llegaron a recogerlo. Eran Jesús Hernández Morales, tío de María Fernanda Delgado, y Kelvis Sequera Delgado. Los dos fueron capturados, permanecieron 36 horas bajo custodia y un juez los dejó en libertad, pues encontró que la Policía no había cumplido con los requisitos legales de una detención. Sin embargo, entregaron información clave para encontrar el cuerpo de Yulixa y siguen vinculados a la investigación penal. Está previsto que un fiscal los impute por los delitos de ocultamiento, desaparición y obstrucción de material probatorio y desaparición forzada. Para el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, el caso no se debe limitar a cargos por negligencia, pues debe ser calificado como un homicidio. Sin embargo, en la solicitud de extradición la Fiscalía los sindica de los delitos de desaparición forzada, secuestro y omisión de socorro.
Una clínica de garaje, una huida y un rosario de mentiras: el día en el que Yulixa Tolosa perdió la vida
La mujer falleció tras realizarse una lipólisis láser en un centro ilegal en Bogotá. Cinco personas han sido capturadas










