Va subiendo la corriente, con chinchorro y atarraya/ la canoa de bahareque para llegar a la playa /El pescador habla con la luna /el pescador habla con la playa /no tiene fortuna / solo su atarraya.No hay forma de escuchar este himno popular que es El Pescador, del compositor José Barros, sin asociarlo a la voz de la mítica Totó La Momposina. Sonia Bazanta Vides, nacida en la isla de Mompox, a la orilla del río Magdalena, la reina de la cumbia, el porro y el bullerengue, murió este martes a los 85 años, pero su voz, en este verso bello sobre la vida humilde de los pescadores, seguirá sonando como un eco infinito. No hay forma de escucharla y no mover las caderas o sumarse a su güepajé y luego pararse a bailar cuando entra la tambora de La Candela Viva, que ella lanzó en 1993 con el sello de Peter Gabriel. Imposible no recordar que ella puso el sonido a la ceremonia en que Gabriel García Márquez recibió el premio Nobel de Literatura y armó una fiesta en el escenario como la que se prende en cualquier casa de Colombia cuando ella canta.'La candela viva' de Totó La MomposinaFoto: Getty | Vídeo: Real World RecordsTotó sabía que su música conectaba a países donde no entienden una palabra de español, ni saben dónde quedan Chimichagua o Talaigua, no han vivido un aguacero de mayo, ni han visto nunca un higuerón. Como dijo en una de sus entrevistas: es porque la música de verdad no miente. “Es como el tambor, que a todo el mundo le llama y no sabe la razón, y es porque uno primero lo escuchó en el vientre de su madre, tam-tam, tam-tam”. Hay mucho para decir de Totó: que antes de ser conocida en el mundo, ya ponía el sabor en bares y escenarios de París, ciudad donde estudió Historia de la música en la Sorbona. Que hizo más de 300 presentaciones en el Radio City Music Hall de Nueva York y que hasta hace pocos años seguía subiendo a escenarios y tarimas a mover las caderas con ese movimiento cortito y la cadencia que copiamos los colombianos. Que era, como se tituló un libro sobre su vida, nuestra diva descalza. Pero prefiero que la recordemos con música. Con ‘Aguacero de mayo’ que finalmente se dejó caer. Y que en una de sus estrofas dice: Mañana cuando me vaya, mañana cuando me vaya / Quién se acordará de mí, quién se acordará de mí. De Totó nos acordaremos todos cuando su voz suene y un tambor se toque en algún ricón del país y fuera de él. Que descanse en paz.Otras historiasEsta es una breve selección, otras noticias recomendadas de EL PAÍS América Colombia: Los amigos y familiares de Mateo Pérez Rueda le rinden homenaje: “La guerrilla torturó y asesinó al periodista que vigilaba al poder en Yarumal”El joven de 24 años, director del medio ‘El Confidente’, fue asesinado por el frente 36 de las disidencias de las FARC en la zona rural de Briceño mientras hacía un reportaje. Le gustaba la salsa clásica, era aficionado al ciclismo y escribía poemas.Los superricos que alistan sus maletas ante el auge de la izquierda: “Colombia es una delicia si uno tiene medio pie afuera”Abre en Bogotá una firma internacional especializada en apoyar la migración de millonarios. “Mi proyecto de vida no puede depender de unas elecciones”, dice un arquitecto de 30 años.Las propuestas anticorrupción de los candidatos presidenciales prometen más de lo que explicanUn informe de Transparencia por Colombia identifica diagnósticos sofisticados, pero vacíos en su implementación.Hallado en una carretera el cuerpo de Yulixa Tolosa seis días después de su desapariciónEl cadáver de la mujer, de 52 años, fue localizado en una zona del municipio de Apulo, a unos 100 kilómetros de Bogotá, donde se había sometido a un procedimiento estético en una clínica ilegal.El viernes, una nueva entrega del boletín con el seguimiento de la campaña electoral.Saludos.
Totó La Momposina: adiós a la reina de la cumbia
De la leyenda de la música colombiana nos acordaremos todos cuando su voz suene y un tambor se toque en algún ricón del país y fuera de él. Que descanse en paz










