Día de media montaña en el Giro de Italia, perfil de clásica ratonera, sube y baja constante hasta dejar atrás los frondosos bosques lucanos, idóneos para las emboscadas, y volver a sentir la brisa del mar de Liguria golpeando en la cara, aventura salada por las luminosas postales de Cinque Terre camino a Chiavari, sur de Génova. Allí alza los brazos por tercera vez en lo que va de Giro el ecuatoriano Jhonny Narváez, vencedor el día en el que, al fin, el español Enric Mas, líder irredento del equipo Movistar, es protagonista.Prueba el mallorquín a sus colegas de fuga, Chris Harper, Aleksandr Vlasov, Diego Ulissi, Ludovico Crescioli y el propio Narváez, todos lejos en la general, y le responden las piernas a 16 kilómetros de meta, cuando solo el enrachado puncheur del UAE es capaz de seguirlo. Ambos cabalgan juntos, siempre con Mas delante, hasta coronar Cogorno, tierra productora de pizarra, y es entonces, de vuelta al temido descenso, cuando el balear recula y deja hacer a su rival, dos, tres e incluso cuatro metros por detrás.No gana Mas desde hace 1.327 días, cuando superó al imbatible Tadej Pogacar sobre las hojas caídas del Giro dell’Emilia. Solo una semana después fue segundo por detrás del ogro esloveno en Il Lombardia, un otoño el del 22 para enmarcar. Pero aquello queda atrás, pronto se cumplirán cuatro años, y hasta el propio Mas muestra evidentes signos de cansancio al rescatar la efeméride cada vez que, como este miércoles, roza la gloria que desde entonces se le resiste. “Nunca es bonito hacer segundo, pero ha sido imposible; además, cuando le he arrancado en el esprint final lo he hecho muy mal, desde delante... Pero bueno, lo hemos intentado”, resume en meta el mallorquín, 27º en la clasificación general a 12 minutos del líder Afonso Eulálio, a 10m03s del podio y a 7m44s del top-10 que Harper le birla a Markel Beloki, a quien su equipo, el EF, no ayuda camino a la costa ligur para defender un puesto que ceden por solo siete segundos.“Del equipo [Movistar] qué voy a decir”, concluye Mas con el mágico brebaje recuperador aún por terminar, “después de una semana conmigo fuera de la [lucha por la] general y sufriendo un virus casi todos, poco a poco vamos sacando la cabeza otra vez”.Impide el festín telefónico, quién si no, el omnipotente UAE, que ya acapara un tercio de las victorias de la carrera, envidiable réplica tras el fiasco inicial, cuando sufrieron tres abandonos de golpe —Marc Soler, Jay Vine y Adam Yates— antes incluso de que el Giro pisara suelo italiano. La clasificación general se mantiene intacta, con el joven Eulálio al frente, Jonas Vingegaard, controlador, a solo 27s, y Arensman, Gall, O’Connor, Hindley, Storer, Gee y Pellizzari enfrascados en la tibia batalla por el podio.