Después de casi una década fuera del alcance de la Justicia estadounidense, los empresarios argentinos Hugo y Mariano Jinkis llegaron voluntariamente a Nueva York para negociar un posible acuerdo en la causa conocida como FIFA Gate. Acusados de pagar sobornos a dirigentes del fútbol sudamericano para obtener derechos de televisión y marketing de torneos internacionales, padre e hijo comenzaron conversaciones con fiscales federales en Brooklyn. La llegada de los Jinkis representa un giro inesperado en una investigación que, durante años, pareció estancada. Desde 2016, ambos permanecían en Argentina luego de que la Justicia rechazara pedidos de extradición presentados por Estados Unidos. Esa situación les permitió evitar comparecer ante tribunales norteamericanos, donde enfrentan acusaciones que podrían derivar en largas condenas de prisión. Según The New York Times, Hugo Jinkis, de 81 años, y su hijo Mariano, de 51, aterrizaron el fin de semana en Nueva York junto a sus esposas y el lunes iniciaron conversaciones con fiscales federales para alcanzar un entendimiento judicial.
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