El expresidente Álvaro Uribe protagonizó un tenso momento con el representante electo de Antioquia, Hernán Muriel - crédito Imagen Ilustrativa InfobaeEl expresidente Álvaro Uribe Vélez denunció que un grupo de manifestantes, encabezado por el representante electo Hernán Muriel y bajo la presunta coordinación del candidato presidencial del petrismo, Iván Cepeda, ejecutó una acción planificada que él considera una provocación violenta en su residencia familiar en Llanogrande, municipio de Rionegro, Antioquia. Según Uribe, los participantes llegaron en “tres autobuses”, portando armas blancas, “puñaletas”, con consignas y grafitis alusivos a los falsos positivos justo en el acceso principal a su vivienda, mientras su esposa se encontraba sola.PUBLICIDADDurante la jornada, un manifestante habría usado una “puñaleta” contra uno de los acompañantes del exmandatario. Según la versión preliminar, lo persiguió junto con otros asistentes y le causó una herida superficial.El incidente, que involucró la escritura de grafitis y la presencia de autobuses, derivó en forcejeos e intervenciones de autoridades como el gobernador de Antioquia y un concejal de Medellín - crédito @elReneJimenez / XEl episodio motivó la presencia del gobernador de Antioquia, Julian Andrés Rendón, y de seguidores del exjefe de Estado, incluyendo al concejal de Medellín Andrés ‘el Gury’ Rodríguez, lo que generó tensiones y forcejeos en la entrada de la propiedad. PUBLICIDADEl expresidente Álvaro Uribe Vélez denunció en Blu Radio que el intento de pintar un mural en un puente en construcción a la entrada de su residencia fue dirigido por el representante electo Hernán Muriel y coordinado por el senador Iván Cepeda. Uribe sostuvo que el hecho constituyó un “acto de provocación y hostigamiento” que derivó en una agresión física a uno de sus acompañantes, interrumpió el diálogo y evidenció, según él, un patrón de instrumentalización de jóvenes con fines políticos.PUBLICIDADDurante la entrevista, el expresidente relató que decidió regresar a su residencia tras ser alertado de la llegada de un grupo numeroso de personas. “Suspendí la agenda de Medellín y voy de regreso a la casa porque un grupo numeroso se ha agolpado cerca de la puerta. Están dirigidos por un parlamentario electo de apellido Muriel”, escribió en la red social X.Uribe insistió en que la acción no fue una expresión artística, sino un acto de hostigamiento. “Ustedes no vienen aquí a acercarse a mi casa a crearle problemas a mi señora, a mi familia. Me tienen que matar”, advirtió durante la confrontación.PUBLICIDADDurante el episodio, la intervención de seguidores del exmandatario y de funcionarios públicos elevó la tensión, mientras los manifestantes argumentaban tener autorización para las actividades - crédito @StivenPereZz /En conversación con la emisora, el exmandatario acentuó la dimensión política de los hechos, responsabilizando en forma directa a Iván Cepeda y al presidente Gustavo Petro por fomentar el clima de polarización.“Petro y Cepeda quieren es incendiar el país estando ellos en el gobierno o por fuera del gobierno. Y esto necesita una fortaleza cívica para enfrentarlos”, aseveró. PUBLICIDADDe acuerdo con su testimonio, la interrupción de un incipiente diálogo entre su equipo y los manifestantes ocurrió tras una llamada de Iván Cepeda: “Sergio Molina fue a hablar con él, yo dejé de borrar, y en un momento lo interrumpen. Dice: ‘no, vamos a hablar, nos llama Iván’. ¿Quién? Iván Cepeda. Y en ese momento, cuando cuelgan con Iván Cepeda, ya no sigue el diálogo”.El espacio escogido para el grafiti fue un puente en construcción, adyacente a la entrada de la vivienda familiar del expresidente Álvaro Uribe, una obra que, según el exmandatario, aún no ha sido entregada por la concesión. PUBLICIDADLínea roja: la pared del mural; punto verde: la propiedad de Álvaro Uribe- crédito @DanielMonroyH /xTanto la Gobernación de Antioquia como la Alcaldía de Rionegro, afirmó Uribe, le notificaron que no existía ningún permiso para intervenir el lugar, contradiciendo la versión de Muriel y su equipo, quienes sostenían que habían tramitado la autorización.Durante la manifestación, los manifestantes lograron escribir la frase ‘7.837 almas que no te dejarán dormir’, aludiendo a la cifra oficial de víctimas de ejecuciones extrajudiciales reconocida por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), tribunal transicional colombiano. Fue entonces cuando Uribe, que había llegado acompañado de seguidores que tornaron tensa la situación, removió personalmente el grafiti en medio de forcejeos y acusaciones cruzadas.PUBLICIDADEl municipio y el departamento intervinieron. El gobernador Andrés Julián Rendón acudió al lugar, respaldando públicamente a Uribe y llamando a los ciudadanos a responder con “pintura blanca, pinceles, brochas” cada vez que “la democracia, las instituciones y la familia” sean, a su juicio, objeto de afrenta.Uribe empleó el episodio para profundizar la disputa con sus opositores, señalando a Iván Cepeda y a Hernán Muriel como instigadores principales y acusando a sectores del petrismo de instrumentalizar a los jóvenes involucrados.PUBLICIDADLa concesión vial Devimed expresa su rechazo a las vías de hecho presentadas en la obra que ejecuta en la doble calzada El Tablazo–Llanogrande - crédito captura de pantalla Devimed“Yo no fui el provocador de eso. A esa gente no se le puede tratar con indulgencia. Aquí llegó una turba. Se quedó probada la dirección de Iván Cepeda y de un parlamentario electo, por favor”, enfatizó a la emisora nacional Blu Radio.El exmandatario reunió la evocación del asesinato de su padre por parte de las Farc con su postura sobre la protección familiar: “Mi padre se hizo matar defendiendo a dos hermanos míos. La familia no me la tocan”, remarcó Uribe, defendiendo la frase pronunciada durante la gresca: “Ustedes primero me tienen que matar antes que venir a maltratar o a ofender a mi familia y a mi señora”.Paralelamente, el exjefe de Estado distinguió entre los líderes políticos y varios de los jóvenes presentes, asegurando que buscará mantener canales de diálogo: “Hay unos muchachos que quieren dialogar. Tenemos que buscarlos y escucharlos”, anunció, proponiendo la necesidad de una política de juventud acoplada a una restauración de la confianza en el país.El evento concluyó con el borrado del grafiti y el compromiso, aún pendiente, de organizar un debate entre Uribe y simpatizantes del Pacto Histórico. La controversia sobre la legalidad de la intervención artística sumó un nuevo elemento a la confrontación, en la que ambas partes defendieron posiciones opuestas respecto a la autorización de la actividad - crédirto @Hernan_MurielP / XLa confrontación, seguida por 430.000 reproducciones del mensaje original del expresidente en X, amplificó la tensión en plena campaña presidencial y dejó en evidencia el efecto polarizador de la memoria sobre los falsos positivos en la opinión pública colombiana.Mientras sectores oficialistas permanecen en silencio, salvo mensajes en redes de los protagonistas directos, la concesionaria Devimed propuso destinar un espacio distinto para honrar a todas las víctimas de la violencia sin distinción política.