Toda Italia sigue ansiosa y deprimida la tragedia de los cinco submarinistas que murieron en una gruta profunda en el Atolón de Vaavu, en las islas Maldivas, y cuyos cuerpos, “para poder llorarlos”, comienzan a llegar desde tan lejos. Una de las víctimas ya fue repatriada a Milán este miércoles, al tiempo que los cuerpos de los últimos dos buzos atrapados en la cueva fueron sacados del agua.Con la llegada de los cuerpos, Italia se sumergirá de lleno en el luto y el único consuelo para sus familiares será que podrán llorarlos de cuerpo presente.Un misterio que las autopsias develarán es el del oxígeno, porque se estima que tal vez los cuatro que habían quedado atrapados en la cueva no podían encontrar la salida. O se presentó el fenómeno del oxígeno tóxico por problemas en los tanques de apoyo. Un quinto cuerpo el del instructor fue hallado fuera de la cueva.La tragedia ha tenido una gran repercusión mundial por los ingredientes que la gestaron: el marco atractivo de las aventuras marítimas de los que sienten la fascinación de recorrer bajo el agua los secretos de los mares. Y los cinco protagonistas funestos de lo que parecía una aventura fascinante pero segura, porque todos tenían experiencia en inmersiones, grutas y el manejo de la imprescindible dotación para volver vivos para contarla.
El misterio de la gruta de Vaavu: Italia sigue con angustia la tragedia de los buzos en Maldivas y aguardan las autopsias
Una de las víctimas ya fue repatriada a Milán y se espera la llegada de los otros cuatro.Con la llegada de los cuerpos, Italia se sumergirá de lleno en el luto y el único consuelo para sus familiares será que podrán llorarlos de cuerpo presente.













