Desde que se conociera este martes la imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por varios delitos de corrupción, ronda en ciertos debates públicos la idea de una moción de censura contra Pedro Sánchez, agitada en especial por Vox. Sin embargo, el Partido Popular es fundamental para plantearla y, de momento, lo descarta a sabiendas de que no podrá prosperar porque no cuenta con los apoyos necesarios para ello. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en una conversación informal con periodistas, ha pedido cautela porque el proceso judicial de Zapatero es incipiente pero ya prepara una respuesta: "Voy a cumplir con mi deber y voy a hacer todo lo posible para que haya un cambio de Gobierno", ha asegurado tajante. Eso sí, no moverá ficha de manera inminente: "Cuando crea que ha llegado el momento, actuaré", ha zanjado. Lo cierto es que no es la primera vez que se reclama al PP que utilice dicha herramienta parlamentaria para forzar que Pedro Sánchez deje de ser presidente del Gobierno. Pero en las filas populares se reafirman en la decisión de no haberlo hecho y prefieren esperar para planteárselo al momento procesal oportuno. De momento, el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama dictó un auto este martes en el que imputa al ex líder socialista por blanqueo de capitales y tráfico de influencias. Zapatero todavía tiene que acudir a declarar el 2 de junio y en el PP confían en que esa imagen ya hará el suficiente daño al Ejecutivo. "En 15 días pueden pasar muchas cosas para el sanchismo, pueden imputar a cuatro más", ironizan en Génova para justificar su expectación. "Vamos a disfrutar del viaje y a manejar los tiempos", insisten. La imputación de Zapatero es el principio del recorrido judicial, reconocen en la dirección popular; pero al entorno de Sánchez le cercan otros escándalos más avanzados. El más inmediato se resolverá con la sentencia de José Luis Ábalos tras el juicio de las mascarillas, pero queda pendiente el caso que involucra al exsecretario de organización del PSOE Santos Cerdán en amaños de contratos de obra pública, así como la presunta financiación irregular del PSOE, el juicio a la mujer del presidente, Begoña Gómez, y a su hermano David Sánchez. Con esto es suficiente, de momento, para el PP, que observa desde detrás de la barrera cómo "arrasan con la marca". "Que sigan y acaben con todo para que cuando lleguemos [al Gobierno] no tengamos rivales", reiteran fuentes populares sobre el desgaste del Ejecutivo. La misma idea que sostienen en privado la ha defendido la diputada Cayetana Álvarez de Toledo en el hemiciclo. "Toda España espera que convoquen elecciones ya, pero aguanten un poquito más", ha espetado al ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños. "Sánchez ya ha laminado el poder autonómico del PSOE, le queda arrasar el municipal, a 2.269 alcaldes socialistas que se la juegan en mayo", ha insistido. La diputada popular ha finalizado su intervención con un "a por ellos, rematen la faena, oblíguenles a pedir el voto para una trama criminal". "Estar a la altura de las circunstancias"Tras su intervención en el Congreso, el presidente del PP ha acudido a un foro a reiterar su posición en un momento "muy complejo" para la política y la democracia española. "Cada uno tiene que estar a la altura de las circunstancias y mi partido y yo lo estaremos", ha insistido Feijóo. Sin embargo, ha recogido el guante de la portavoz de su partido en el Congreso, Ester Muñoz, quien este martes hizo a los socios del Ejecutivo responsables de que una hipotética moción de censura saliese adelante. "Los mismos que sacaron del Gobierno al PP en 2018 hoy tienen los mismos motivos elevados a la enésima potencia para dejar caer a este Gobierno", ha clarificado. Así, el líder popular ha sugerido que ante la situación "inédita" que vive España actualmente, son los socios los que "tienen que mover ficha". Y si lo hacen y dejan de sostener al actual Ejecutivo, apunta a que "es evidente que puede haber un cambio de Gobierno" porque las cuentas sí darían para sacar adelante la moción de censura. Así que Feijóo deja la responsabilidad en todos los partidos políticos que apoyaron la investidura de Sánchez y que ahora hacen que continúe en La Moncloa. "Qué más hace falta para que los socios respondan a sus electores y a su decencia?", ha zanjado.