Noticia Exclusivo suscriptores Los barriles de petróleo que la empresa dejó de producir por ataques a su infraestructura también aumentaron de forma considerable en 2025. Foto: EcopetrolPERIODISTA ECONÓMICA20.05.2026 05:30 Actualizado: 20.05.2026 05:30

Los daños y pérdidas que dejan los atentados contra su infraestructura, así como el robo de combustible a manos de grupos armados ilegales, quedaron al descubierto en un reciente informe que Ecopetrol presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).A pesar de registrarse una disminución en el número total de atentados contra los oleoductos, el volumen de petróleo que se dejó de producir aumentó de forma considerable en 2025, al tiempo que las redes de contrabando trasladaron sus operaciones de hurto hacia nuevas zonas del norte del país.Durante 2025, los ataques perpetrados por grupos guerrilleros contra la infraestructura de oleoductos y poliductos de la compañía registraron una disminución del 24,3 por ciento en comparación con las cifras reportadas el año anterior.En total, se contabilizaron 31 casos frente a los 41 de 2024. Estas acciones criminales afectaron especialmente la infraestructura ubicada en Norte de Santander y Arauca, además de los oleoductos Caño Limón–Coveñas y Bicentenario. LEA TAMBIÉN Foto:EcopetrolMenos atentados, pero más barriles perdidosA pesar de la reducción en la cantidad de atentados, el incremento en la producción diferida —el petróleo que se deja de extraer temporalmente por las emergencias— es alarmante.Mientras que en 2024 estos ataques provocaron que se dejaran de producir 114.505 barriles de crudo, el año pasado la cifra se disparó hasta alcanzar los 762.684 barriles diferidos.Para dimensionar el impacto económico de esta ofensiva, estos barriles representan más de 210.200 millones de pesos en ingresos que Ecopetrol no pudo recibir, bajo un escenario donde el Brent promedió 68 dólares por barril y el dólar se cotizó en 4.053 pesos. LEA TAMBIÉN Foto:iStock“Los ataques terroristas han provocado paradas no programadas de nuestros sistemas de transporte para reparar o reemplazar secciones de oleoductos que han sido dañadas”, aseguró Ecopetrol ante la SEC.Además de provocar producción diferida y requerir “remediación ambiental” en zonas afectadas, las reparaciones a esta infraestructura afectadas le costaron a la empresa aproximadamente 321.203 millones de pesos en 2025.La infraestructura destinada a la producción de crudo también fue blanco de acciones armadas. En Santander, se registró un ataque contra una unidad de bombeo mecánico Lufkin Mark II 640 y las instalaciones del pozo Cira 1775.Este hecho provocó que se aplazara la extracción de 184 barriles de petróleo en 2025, una cantidad menor en comparación con los 1.021 barriles reportados por incidentes similares en 2024. Ecopetrol tuvo que gastar unos 1.265 millones de pesos para la reparación de estos activos. LEA TAMBIÉN Foto:iStockEl robo de combustibles no da treguaEn el informe enviado a la SEC, Ecopetrol pone sobre la mesa otra alerta: “el robo de productos refinados y crudo, como resultado de problemas de seguridad, puede impactar nuestros resultados operativos y financieros en el futuro, así como nuestra reputación”.Este combustible robado es desviado de forma sistemática para ser utilizado como insumo en la cadena de producción de alcaloides, específicamente en el procesamiento de cocaína, así como para la minería ilegal y la venta de contrabando.La dinámica de este delito cambió de zona debido a las medidas operativas adoptadas por la empresa. Durante 2024, los constantes atentados obligaron a suspender las operaciones del oleoducto Caño Limón–Coveñas en el tramo comprendido entre las estaciones de Banadía y Ayacucho.Para mantener el transporte del hidrocarburo, se activó un plan de contingencia que desvió el flujo a través del oleoducto Bicentenario. Como consecuencia, el robo de crudo disminuyó en un 95 por ciento, pasando de registrar pérdidas de 1.483 barriles por día (bpd) en 2024 a solo 79 bpd en 2025. LEA TAMBIÉN Oleoducto Caño Limón-Coveñas Foto:Cortesía.Sin embargo, algunas organizaciones delictivas que robaban hidrocarburos del Caño Limón–Coveñas trasladaron sus actividades ilícitas hacia el poliducto Pozos Colorados–Galán, el cual atraviesa el departamento del Cesar.Las condiciones de orden público en esta zona, sumadas a las economías ilegales que operan en departamentos vecinos, provocaron que este poliducto fuera el más afectado en 2025, registrando una pérdida de 2.107 bpd.De este modo, el hurto de productos refinados (combustibles) en el país se disparó de manera considerable, pasando de 179 bpd en 2024 a 2.197 bpd al cierre del año pasado.Aunque los ataques a la red de oleoductos muestran una baja en el primer trimestre de 2026 (cinco casos frente a los 12 del mismo periodo del año pasado), la instalación de válvulas ilícitas no da tregua.El tubo Pozos Colorados–Galán sigue siendo el más afectado, con 10.200 barriles diarios que se dejaron de transportar debido a estas conexiones ilegales. De hecho, la empresa reportó un aumento del 61 por ciento en el retiro de válvulas ilícitas en el arranque del año. LEA TAMBIÉN Foto:EcopetrolSuspensión de actividades en el CatatumboEn octubre de 2025, la delicada situación de orden público en varias zonas del país obligó a Ecopetrol a suspender sus actividades en la región del Catatumbo, en Norte de Santander.La decisión se tomó luego de registrarse más de siete intrusiones armadas por parte de grupos ilegales, quienes realizaron robos de crudo y emitieron amenazas persistentes contra el personal de la compañía.Esta parálisis operativa generó una producción diferida de 25.535 barriles de petróleo, un volumen que le restó a Ecopetrol más de 7.000 millones de pesos en sus ingresos.Asimismo, se puso en riesgo la producción de 1.400 barriles de petróleo y 900.000 pies cúbicos de gas, comprometiendo el abastecimiento de las comunidades locales de esa zona del noreste del país. LEA TAMBIÉN Foto:CanvaLejos de ser un hecho aislado, la conflictividad social y los problemas de seguridad continuaron afectando la operación de Ecopetrol en el primer trimestre de 2026, lo que significó una producción diferida de 148.000 barriles.Con un crudo Brent que promedió los 78 dólares por barril y un dólar a 3.700 pesos durante el trimestre, esta producción diferida representa un impacto en las cuentas de Ecopetrol que supera los 42.700 millones de pesos.Esta afectación se concentró principalmente en las instalaciones ubicadas en los departamentos de Putumayo y Meta. A pesar de la cifra, el volumen dejado de percibir fue menor al registrado en el mismo periodo de 2025, cuando se reportaron 287.000 barriles.La compañía también alertó ante la SEC que los “persistentes enfrentamientos” entre grupos armados y el Gobierno Nacional “han intensificado aún más la inestabilidad en el país”, afectando directamente sus operaciones en regiones como Arauca y Norte de Santander. 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