El PIB de Colombia registró un crecimiento real anual del 2,2 % en el primer trimestre de 2026. Según Bancolombia, el dato sorprendió a la baja a los analistas, pues el consenso del mercado lo estimaba en 2,6 %. Estas cifras apuntan a un posible estancamiento en la actividad económica durante los próximos trimestres.La cifra se conoció el pasado viernes por parte del Dane y los distintos analistas han realizado una radiografía a ese crecimiento, encontrando dos grandes coincidencias y una preocupación.“Preocupa que el crecimiento de Colombia esté estancado en 2 % y sin generar condiciones para mejorar”: presidente de AndiLa primera coincidencia es el papel protagónico que ha tenido el gasto público en la dinámica económica. Un análisis elaborado por la consultora Lumen Economic Intelligence revela que el crecimiento económico observado en Colombia durante los últimos tres trimestres ha estado fuertemente sostenido por la expansión del consumo público. En particular, en el primer trimestre de 2026 el PIB habría crecido apenas 1,2 % interanual, en lugar del 2,2 % observado, si se excluye el crecimiento del consumo del gobierno.El ejercicio se extiende también a los trimestres adyacentes. Sin el impulso del gasto público, el PIB habría crecido 0,3 % en el cuarto trimestre de 2025, frente al 2,1 % observado, y 1,5 % en el tercer trimestre del año pasado versus el 3,8 % que registró. El Gobierno Nacional ha incrementado su gasto público, hecho que cuestionan sectores de la oposición. Foto: creada con Gemini AI Foto: El País“El gasto público ha sido el principal motor de la aceleración reciente del PIB. Esta dinámica enmascara una recuperación más débil del sector privado y plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de este crecimiento en el mediano plazo”, afirmó Luis Fernando Mejía, fundador y CEO de Lumen Economic Intelligence.Por su parte, un informe del área de Investigaciones Económicas del Banco de la República señala que el 46% del crecimiento del primer trimestre de este año fue explicado por el mayor gasto público. En efecto, mientras la economía creció 2,2 %, el gasto público lo hizo a una tasa anual de 7,8%, consolidándose como el componente de la demanda con mayor dinamismo. Según el DANE, este aumento estuvo impulsado principalmente por tres factores: uno, el mayor pie de fuerza de la Registraduría para la organización de las elecciones locales; dos, el incremento del gasto en Defensa, asociado tanto a un mayor pie de fuerza como al ajuste del salario mínimo, y tres, el mayor gasto del ICBF, derivado de la formalización laboral de las madres comunitarias. La economía mundial podría triplicarse o volver a niveles de la guerra fría hacia 2050En este contexto, el área de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá estima que, “en ausencia de este impulso fiscal, la economía habría crecido apenas 1,4%, lo que evidencia la debilidad de la actividad. Este escenario resulta especialmente preocupante, dado que, una vez se diluya el efecto de las elecciones o se materialice un ajuste del gasto ante el elevado déficit fiscal, la dinámica económica podría deteriorarse de forma relevante”.Para Bancolombia, los datos del primer trimestre de 2026 confirmaron que, si la economía no hubiera recibido el impulso adicional del sector público, el crecimiento económico hubiera bordeado el 1,2 %.La segunda coincidencia es el ajuste en materia de consumo de los hogares que también ha sido uno de los motores de la economía, y de lo que viene en materia de inversión. De acuerdo con un análisis de Bancolombia, en el primer cuarto del año los hogares mantuvieron un ritmo holgado de crecimiento en el consumo, con una cifra récord de 1,9% trimestral, la más elevada del cuatrienio. “Al margen de una tasa de interés alta, las cifras sugieren que los colombianos continúan gastando a un ritmo positivo, soportados en los flujos de remesas y un crecimiento atípicamente alto en los ingresos salariales. Esto podría contener parcialmente la desaceleración que anticipamos para el consumo privado durante los próximos trimestres. Distinto lo ocurrido con la inversión que, para el caso de la construcción, los datos apuntan a un estancamiento en la recuperación”.Las condiciones macroeconómicas han llevado a los hogares a intensificar su consumo de bienes y a moderar el de servicios. Foto: guillermo torres-semanaPor su parte, desde el Banco de Bogotá advierten que las condiciones macroeconómicas han llevado a los hogares a intensificar su consumo de bienes y a moderar el de servicios. Esto se explica por el hecho de que, mientras los ingresos laborales han aumentado cerca de 15% anual, impulsados por el ajuste del salario mínimo, la inflación de bienes se ubica alrededor de 3% y la de servicios en 9%, lo que ha generado una mayor mejora relativa en el poder adquisitivo para bienes. En línea con lo anterior, las cifras del PIB muestran que el gasto en bienes creció 3,9%, más del doble del 1,9% observado en servicios.“La dinámica del consumo de servicios resulta aún más débil al considerar su composición. Mientras el gasto en servicios de salud creció 3,8%, por encima del 2,1% registrado en el cuarto trimestre de 2025, el gasto en restaurantes y hoteles acumuló su tercera contracción anual consecutiva, con una caída de -0,6%, y el gasto en servicios de recreación registró su menor crecimiento en un año y medio. Esto sugiere que el consumo de servicios se mantiene sostenido por gastos esenciales como salud, transporte, alojamiento y servicios públicos, mientras que el gasto en ocio continúa rezagado, afectado por la elevada inflación”, señala el Banco de Bogotá.Para Bancolombia, la apreciación de la tasa de cambio favoreció el impulso del consumo hacia los bienes durables importados y una mayor demanda de maquinaria y equipo traída del exterior. Las compras de bienes durables y maquinaria y equipo mostraron un avance marcado, en línea con un abaratamiento relativo a causa de la apreciación de 11,8% anual en el primer cuarto del año.La economía colombiana creció en un 2,2 % en el primer trimestre de 2026Esta situación coincide con el análisis del Banco de Bogotá con su área de Investigaciones Económicas, que señala que la menor inflación de bienes, explicada en gran medida por la apreciación del peso, ha incentivado el consumo de artículos como equipos de informática y comunicaciones, aparatos de sonido y video, electrodomésticos y muebles para el hogar, artículos de uso doméstico, productos de aseo e higiene personal, calzado, prendas de vestir, así como alimentos y bebidas. En este últimos, el consumo se vio favorecido por las celebraciones y festividades en distintas regiones del país.Con este panorama, mientras los sectores con mejor desempeño fueron la administración pública, el comercio, el entretenimiento, la manufactura y el sector financiero, las actividades con menor dinamismo correspondieron a la construcción, la agricultura y la explotación de minas y canteras, estas últimas afectadas por la debilidad de la inversión y por factores climáticos en el caso del sector agrícola.Además de las coincidencias, se suma la preocupación que se da en materia de inversión, medida por la formación bruta de capital fijo. Según Lumen, continúa 10,7% por debajo de los niveles prepandemia, lo que sugiere un desplazamiento de la inversión privada frente al ciclo expansivo del gasto público. “La sostenibilidad de esta dinámica está condicionada al espacio fiscal: con un déficit fiscal proyectado por encima del 6% del PIB y una deuda pública en trayectoria ascendente, el margen para mantener este patrón es prácticamente nulo”, agrega el análisis.En construcción, la iniciación de viviendas nuevas alcanzó en el primer trimestre su nivel más bajo desde el inicio de la serie en 2010, de acuerdo con Camacol. Foto: Getty ImagesLa formación bruta de capital en el primer trimestre de este año registró un crecimiento de 3,7%. Como ha señalado Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, la mayor adquisición de maquinaria y equipo por parte de las empresas, impulsada por la mayor demanda de bienes de los hogares y los menores costos de importación asociados a la apreciación del peso, llevó a que este rubro creciera 12.8% anual, el segundo mayor ritmo en un año y medio.Asimismo, la inversión encontró cierto soporte en el crecimiento de 1% de los recursos biológicos cultivados, explicado por la renovación de cultivos de café. En contraste, la inversión en vivienda, infraestructura y propiedad intelectual continuó mostrando un desempeño débil.Por ejemplo, en construcción, la iniciación de viviendas nuevas alcanzó en el primer trimestre su nivel más bajo desde el inicio de la serie en 2010, de acuerdo con Camacol. De la contracción anual de -5.4% del sector, cerca del 78% se explicó por el segmento de edificaciones, mientras que el restante correspondió a obras de ingeniería civil. Así, el escenario de debilidad del sector se ha visto exacerbado por un entorno de mayores tasas de interés, el elevado nivel de los precios de la vivienda, el aumento en los costos de los insumos y la persistente incertidumbre local.¿Dónde están apostando las empresas para impulsar el crecimiento este año?A la espera del resultado electoral, el cual tendrá incidencia sobre las decisiones de consumo e inversión de los hogares y las empresas y, además, podría dar señales sobre la futura dinámica del gasto público, el Banco de Bogotá, por su área de Investigaciones Económicas reafirma su pronóstico de crecimiento de 2,4% para el presente año, inferior al 2,6% observado un año atrás. “La menor dinámica de la economía local se explica no solo por el entorno de mayores tasas de interés, sino también por la elevada incertidumbre interna asociada a las elecciones y por el contexto internacional, marcado por el conflicto en Oriente Medio. De hecho, la desaceleración podría ser más pronunciada si los efectos del fenómeno de El Niño comienzan a materializarse con mayor intensidad hacia el cierre del año”, anticipa. Considera que el impacto de este fenómeno climático se concentrará principalmente en 2027, razón por la cual el Banco de Bogotá mantiene una expectativa de crecimiento de apenas 2,1% para ese año. Por su parte, Bancolombia anticipa un sesgo a la baja en su visión de crecimiento para el 2026 ubicada en 2,9%.
Lupa al crecimiento del primer trimestre de 2026: entre el papel protagónico del gasto público y los ajustes en el consumo de los hogares
La menor dinámica se explica por el entorno de mayores tasas de interés, la elevada incertidumbre por las elecciones y el conflicto en Oriente Medio. Ahora se suma el efecto del fenómeno de El Niño.












