Acostumbrada a subirse al podio y conquistar escenarios internacionales, María del Rosario Espinoza se convirtió —desde hace años— en un símbolo del deporte mexicano. Su legado, forjado con base en disciplina, talento y perseverancia, trasciende las medallas y se refleja en la admiración que despierta cada vez que es reconocida en la calle o recordada sobre el tatami.Hoy, desde una nueva faceta, como entrenadora, Espinoza observa con orgullo el impacto de su trayectoria. El cariño del público y el respeto de nuevas generaciones de atletas se han convertido en el verdadero reflejo de una carrera que marcó época. Para la sinaloense, ese reconocimiento constante es la recompensa más significativa: Saber que su historia inspira y sus triunfos siguen dejando huella en el deporte nacional.“Me pasa mucho que en la calle me recuerdan mis participaciones en los Juegos Olímpicos y más o menos les calculo la edad, para saber en cuáles me vieron. Para mí, lo más importante es que contribuí con algo bueno para mi país y sé que he motivado a muchos atletas; espero que esa motivación sirva para que esa cadena siga”, mencionó, en charla con EL UNIVERSAL Deportes.La también medallista de oro en Juegos Centroamericanos y Panamericanos habló sobre cómo busca que toda su experiencia sea clave para mantener al equipo nacional de parataekwondo sólido y con el hambre competitiva necesaria para pelear.“Para mí, es muy importante que el equipo de parataekwondo esté motivado; es un trabajo de todos. Sabemos que no siempre hay buenos momentos, todos pasamos por diferentes situaciones, y es ahí donde juntos salimos adelante. Juego con la experiencia y lo que he vivido en el deporte, para que ellos puedan seguir sumando y no cometer errores”, finalizó.Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
El legado de María del Rosario Espinoza sigue inspirando pese al paso del tiempo | El Universal
María del Rosario Espinoza sabe que sus logros han sido motivación para otros atletas; confía en que esa cadena se mantenga y dé más frutos










