Alba y Laura Rodríguez, las hijas del expresidente Zapatero, pusieron su empresa al servicio de la presunta organización corrupta que lideraba su padre. Según los investigadores policiales de la llamada operación Tibet, Whathefav SL era un vehículo para falsear facturas, distribuir fondos y dar cobertura legal a las operaciones de la trama. Para simular una actividad que no tenían, maquetaban y distribuían supuestos informes de asesoría que elaboraba un ex alto cargo del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Su nombre es Sergio Sánchez y fue el encargado de Comunicación de los servicios secretos. Es muy próximo al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Tras un paso por Indra, hoy es el máximo responsable de Relaciones Institucionales de Movistar+, la filial audiovisual de Telefónica. La Audiencia Nacional investiga una estructura organizada y estable, liderada por José Luis Rodríguez Zapatero, que se dedicaba a usar su influencia ante autoridades para beneficiar a terceros con grandes cantidades de dinero. Luego, parte de ese dinero volvía al líder socialista y a su entorno en forma de comisiones. Para ello, construyeron “un entramado societario complejo nutrido de sociedades instrumentales carentes de actividad real para canalizar los beneficios”. Una de estas empresas era la de las hijas de Zapatero, cuyas oficinas están en la calle San Germán de Madrid. Durante horas se concentraron a la entrada decenas de periodistas este miércoles mientras la Policía Nacional registraba las oficinas por orden del juez central de Instrucción número Cuatro, José Luis Calama. Imputa a los investigados los delitos de blanqueo de capitales, organización criminal, falsedad documental y tráfico de influencias. Whathefav SL era el lugar al que llegaba el dinero tras hacer todo el recorrido previo. Un ejemplo de lo que describe el juez en su auto de 85 folios es la operación de rescate de la aerolínea Plus Ultra con 53 millones de euros de dinero público. Recurrieron a Zapatero para lograr ese rescate del Gobierno de Pedro Sánchez y el expresidente ordenó crear una sociedad offshore en Emiratos Árabes Unidos para desviar el uno por ciento de esa operación (530.000 euros). Luego, ese dinero regresaba a España por medio de empresas que pagaban al entorno de Zapatero o a la empresa de sus hijas por trabajos simulados. El auto contiene un gráfico en el que se detalla que Whathefav SL recibió al menos 985.219 euros. Llegó por medio de al menos cuatro sociedades del entramado: Análisis Relevante (239.755 euros), Inteligencia Prospectiva (561.440 euros), Gate Center (171.727 euros) y Thinkin Heads Group SL (12.297 euros). "Facturación 'ad hoc" “La documentación intervenida, los correos electrónicos analizados y los flujos económicos detectados permiten afirmar que esta mercantil no desarrolla una actividad empresarial ordinaria, sino que actúa como vehículo instrumental para la generación de facturación ad hoc, la redistribución de fondos y la dotación de cobertura formal a operaciones económicas vinculadas al entramado”, dice el juez. La gráfica incluida en el auto. (EC) El documento judicial se detiene a analizar especialmente la relación de las hijas de Zapatero con dos elementos de la trama. Uno es la empresa Análisis Relevante que lideraba Julio Martínez, un empresario amigo de su padre y quien creó la sociedad en Emiratos con el dinero que recibió de Plus Ultra. Whathefav firmó con Análisis Relevante un contrato para prestarle servicios de marketing en junio de 2020. Pero hasta 2024, las hijas del expresidente estuvieron emitiendo facturas bajo el concepto genérico de “servicios de agencia”. Estos trabajos no tenían detalle alguno sobre la prestación real de servicios. “La ausencia de concreción, unida a la reiteración de estos documentos, revela una falta de correspondencia entre la actividad declarada y la actividad real, compatible con una función de cobertura formal”, sentencia Calama. La otra actividad relevante ha aflorado a partir de una serie de correos electrónicos intervenidos. Muestran al ex alto cargo del CNI Sergio Sánchez, que era titular de un 25% de Análisis Relevante y colaborador de Zapatero. Hacía informes de asesoría y consultoría para Análisis Relevante, tal y como desveló El Confidencial. Luego se los mandaba a las hijas de Zapatero para que simplemente los maquetaran y los difundieran al listado de clientes proporcionado por el expresidente. “Esta secuencia evidencia que Whathefav SL interviene en la fase final de la cadena operativa sin aportar un valor técnico propio, lo que resulta incoherente con una lógica empresarial ordinaria y apunta a una estructura artificiosa orientada a justificar pagos”, dice el auto conocido este martes. Alba y Laura Rodríguez, las hijas del expresidente Zapatero, pusieron su empresa al servicio de la presunta organización corrupta que lideraba su padre. Según los investigadores policiales de la llamada operación Tibet, Whathefav SL era un vehículo para falsear facturas, distribuir fondos y dar cobertura legal a las operaciones de la trama. Para simular una actividad que no tenían, maquetaban y distribuían supuestos informes de asesoría que elaboraba un ex alto cargo del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Las hijas de Zapatero cobraron casi un millón por trabajos simulados y supuestos informes
La UDEF concluye que recibieron cerca de un millón de euros de las empresas de la trama de su padre y que falsearon facturas para dar “cobertura formal” a la organización











