Redacción

México / 19.05.2026 22:25:00

M+.- El expresidente de Bolivia, Evo Morales, afirmó que pese a la persecución política en su contra, no se irá de su país, al tiempo que pidió no ser asesinado en caso de ser capturado.En entrevista con Alejandro Domínguez para MILENIO Televisión, señaló que la acusaciones en su contra vienen desde el gobierno de su excolaborador Luis Arce, pero se han intensificado en la reciente gestión de Rodrigo Paz.El exmandatario comentó que sus desavenencias con Arce se derivaron de los llamados que le hizo ante presuntos casos de corrupción de su hijo.“Hablé varias veces con Lucho (Luis Arce) como presidente, le dije que en Santa Cruz se comentaba bastante que su hijo está metido en negocios, le dije 'Eso te va a perjudicar, nos va a perjudicar'. Aquí en Bolivia no aceptan que hagamos política en familia, ni gestión pública en familia”, explicó Morales. “Se enojó, 'no te metas con mi familia', me dijo. Me callé y nunca más hablamos”, detalló.Morales acusa campaña de difamaciónAdemás, el exedil indicó que él mismo presentó ante las autoridades bolivianas pruebas de los vínculos del crimen organizado con la administración de Arce, lo que fue el rompimiento total entre ambos y la alianza de su sucesor con la derecha del país.“En 2022, entregué las pruebas a la Fiscalía para que investigara: chateos, grabaciones, denuncié públicamente su protección al narcotráfico, mandé un memorial de audios y videos y no se hizo nada”, dijo.Asimismo, afirmó que las privatizaciones en salud y educación, así como las malas decisiones económicas del gobierno de Rodrigo Paz —actual mandatario boliviano— han creado inestabilidad social.